jueves, 25 de noviembre de 2010

Preguntas de Uso Frecuente sobre Anarquía.

 ¿Hay diferentes clases de anarquismo?
Los anarquistas, a la vez que comparten ciertas ideas claves, pueden agruparse en amplias categorías, dependiendo de los sistemas económicos que consideran más apropiados para la libertad.

No obstante, citando a Rudolf Rocker, "al igual que los fundadores del Socialismo, los anarquistas reivindican la abolición de todos los monopolios económicos y la propiedad común de la tierra y los medios de producción, cuyo usufructo debe ser disponible para todos sin distinción ... los anarquistas representan el punto de vista que la guerra contra el capitalismo tiene que ser al mismo tiempo una guerra contra todas las instituciones de poder político, ya que históricamente la explotación económica siempre ha ido de la mano de la opresión política y social. La explotación del hombre por el hombre y la dominación de unos sobre otros son inseparables, y la una condiciona la otra" [Anarcosindicalismo].

Dentro de este contexto hay diferencias entre los anarquistas. Las principales son entre los anarquistas individualistas y los socialistas, aunque los sistemas económicos que cada grupo desea no sean mutualmente exclusivos. De los dos, los anarquistas socialistas siempre han sido la gran mayoría, estando el anarquismo individualista limitado principalmente a los Estados Unidos. Además, los anarquistas tienen ideas diferentes sobre el sindicalismo, el pacifismo, "el estilo de vida", los derechos de los animales y muchas otras ideas, pero estas, aunque importantes, son solo diferentes aspectos del anarquismo. Mas allá de ciertas ideas claves, el movimiento anarquista (como la vida misma) está en un constante estado de cambio, discusión y raciocinio, como es de esperar en un movimiento que valora tan alto la libertad.

Poniendo las cartas sobre la mesa, los autores de este tratado se sitúan firmemente en la categoría del anarquismo "social". Lo cual no significa que ignoremos ideas importantes asociadas con el anarquismo individualista, solo que pensamos que el anarquismo social es más apropiado a la sociedad moderna, que crea una base mas sólida para la libertad individual, y que refleja mejor el tipo de sociedad en la cual nos gustaría vivir.


¿Cuáles son las diferencias entre los anarquistas individualistas y los socialistas?
Al mismo tiempo que existe la tendencia de individuos en ambos campos de afirmar que las proposiciones del campo contrario nos llevarían a la creación de una forma de estado, las diferencias entre los anarquistas socialistas y los individualistas no son tan grandes. Ambos están en contra del estado, la autoridad y el capitalismo. Las mayores diferencias son dos.

La primera se refiere a los medios de acción aquí y ahora. Los individualistas generalmente prefieren la educación y la creación de instituciones alternativas, tales como mutualidades bancarias, uniones, comunas etc. Generalmente apoyan las huelgas y otras formas de protesta social no violenta. Son primariamente evolucionistas, no revolucionarios, y no les gusta la táctica de los anarquistas socialistas de la acción directa para crear situaciones revolucionarias. La mayoría de los anarquistas socialistas reconocen la necesidad de la educación y la creación de alternativas, pero no están de acuerdo en que esto solo basta. No creen que el capitalismo pueda ser reformado a plazos hacia la anarquía, aunque no ignoren la importancia de las reformas en la lucha social.

La segunda diferencia importante tiene que ver con la forma de economía anarquista que proponen. Los individualistas prefieren un sistema de distribución basado en el mercado y los socialistas un sistema basado en el uso. Ambos están de acuerdo que los derechos de usufructo deben reemplazar los derechos de propiedad, pero el individualista niega que ello deba incluir el producto de la labor del trabajador. Además, ellos aceptan que la gente pueda vender los medios de producción que han usado, si así lo desean. Si los medios de producción, digamos la tierra, no están en uso, son regresados a la propiedad común y están a disposición de otros para su uso. Ellos creen que este sistema, llamado mutualismo, resultará en el control de la producción por los trabajadores y el fin de la explotación y la usura capitalista.

La segunda diferencia es muy importante. El individualista teme ser forzado a unirse a una colectividad y perder de esa manera su libertad de intercambiar libremente con otros. Sin embargo, los anarquistas socialistas siempre han reconocido la necesidad de la colectivización voluntaria. Si la gente desea trabajar por su cuenta, esto no constituye un problema. Además, un colectivo existe únicamente en beneficio de los individuos que lo forman; es el medio por el cual la gente coopera para satisfacer sus necesidades comunes. Por lo tanto, todos los anarquistas recalcan la importancia del libre acuerdo como base de la sociedad anarquista. " En una comunidad libre, el colectivismo puede venir solamente a través de la presión de las circumstancias, no a través de una imposición desde arriba sino por medio de un movimiento libre y espontáneo desde abajo" [Bakunin on Anarchism p.200].

Si los individualistas desean trabajar por su cuenta y hacer comercio con otros, los anarquistas sociales no tienen reparos. No obstante, si en nombre de la libertad desean reivindicar derechos de propiedad para así explotar la labor de otros, los anarquistas socialistas rápidamente resistirían este intento de recrear el estadismo en nombre de la "libertad". Los anarquistas no respetamos la "libertad" de ser un mandamás. Como señala Luigi Galleni en The End of Anarchism?: "No menos sofista es la tendencia de aquellos que, bajo la cómoda cubierta del anarquismo individualista, darían la bienvenida a la idea de la dominación... Los heraldos de la dominación pretenden practicar el individualismo en nombre de sus egos, sobre los egos obedientes, resignados o inertes de los demás."

Es más, para los anarquistas sociales, la idea de que los medios de producción puedan ser vendidos supone que la propiedad privada podría ser reintroducida en una sociedad anarquista. Lo cual, muy probablemente, "abre... el camino para reconstruir, bajo el título de 'defensá, todas las funciones del Estado" [Piotr Kropotkin, Revolutionary Pamphlets, p.297].

Ben Tucker, el anarquista más influenciado por las ideas del mercado libre, también se encaró con los problemas asociados con todas las escuelas del individualismo abstracto, en particular, la aceptación de las relaciones sociales autoritarias como una expresión de "libertad". Como dijo Albert Meltzer, esto puede tener repercusiones estatistas ya que "la escuela de Benjamin Tucker, en virtud de su individualismo, aceptaba la necesidad de una policía para romper huelgas y asi garantizar la "libertad" del patrón. Esta escuela de los llamados Individualistas acepta... la necesidad de una fuerza policíaca, de ahy un gobierno, y la principal definición del anarquismo es no gobierno" [Anarchism: Arguments for and Against, p. 8].

Este problema puede ser "circundado" aceptando, como Proudhon (fuente de las ideas mutualistas de Tucker), la necesidad de cooperativas para gestionar los lugares de trabajo no-artesanos. Y mientras que los individualistas atacan la "usura", ignoran el problema de la acumulación de capital, que desboca en barreras naturales a la entrada en los mercados y asi crea de nuevo la usura bajo nuevas formas (ver la Sección C.4 "?Por qué el mercado termina siendo dominado por las grandes empresas?).

Por consiguiente, un "mercado libre" en la banca, como abogaba Tucker, terminaría con el dominio de unos pocos bancos grandes, con un directo interés económico en apoyar el capitalismo mas bien que ser una inversión cooperativa. La única solución realista de este problema sería el asegurar la propiedad y la gestión comunal de la banca, como deseaba Proudhon originalmente.

Es este reconocimeinto de los desarrollos dentro de la economía capitalista lo que hace que los anarquistas socialistas rechacen el anarquismo individualista a favor de la comunalización y la decentralización de la producción por medio de las asociaciones libres y el trabajo en cooperativa. (Para más discusión sobre las ideas de los anarquistas individualistas, ver la Sección G - "?El anarquismo individualista tiene algo en común con el capitalismo?")

 
 ¿Hay diferentes clases de anarquistas sociales?
Si. El anarquismo social abarca tres tendencias principales: colectivismo, comunismo y sindicalismo. Las diferencias no son muy grandes y simplemente son diferencias de estrategia. Los colectivistas y los comunistas comparten un firme compromiso con la propiedad comunitaria de los medios de producción y rechazan la idea de que estos puedan "venderse" por quienes los usan. La razón, como se dijo anteriormente, es que si esto pudiera hacerse, el capitalismo y el estadismo recobrarían un asidero en una sociedad libre.

La diferencia mayor entre los colectivistas y los comunistas es sobre la cuestión del "dinero" después de la revolución. Los anarco-comunistas consideran la abolición del dinero esencial, mientras que los anarco-colectivistas consideran el fin de la propiedad privada de los medios de producción como la clave.

La mayor parte de los anarco-colectivistas opinan que, con el tiempo, según aumenta la producción y el sentimiento comunitario se afinca, el dinero desaparecerá. Ambos están de acuerdo en que, al final, la sociedad se regirá según la máxima "De cada uno según sus abilidades, a cada uno según sus necesidades". Simplemente no están de acuerdo en lo rápido que pueda llegar esto.

El sindicalismo es la otra forma principal del anarquismo socialista. Los Anarcosindicalismo, como otros sindicalistas, quieren crear un movimiento de uniones industriales basado en las ideas anarquistas. Por lo tanto abogan por uniones decentralizadas, federadas que utilizan la acción directa para conseguir reformas bajo el capitalismo hasta que sean lo suficientemente fuertes para derrocarlo.

Así pues, incluso bajo el capitalismo, los Anarcosindicalismo buscan crear "asociaciones libres de productores libres". Creen que esas asociaciones servirían como "escuelas prácticas del anarquismo" y toman muy en serio el consejo de Bakunin que las organizaciones obreras deben crear "no solo las ideas sino también los hechos del futuro mismo" en el período pre-revolucionario.

Los Anarcosindicalismo, al igual que todos los anarquistas, "están convencidos de que un orden económico socialista no puede ser creado por medio de decretos y estatutos de un gobierno, sino solamente por la colaboración solidaria de los trabajadores manuales e intelectuales en cada rama de la producción; es decir, a través de la toma de la gestión de todas las empresas por los productores mismos de tal forma que los grupos individuales, las plantas, y las ramas de la industria sean miembros independientes del organismo económico general y sistemáticamente emprendan la producción y distribución de los productos en el interés de la comunidad basada en mutuos acuerdos libres" [Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo p. 94].

La diferencia entre los sindicalistas y los otros anarquistas sociales es poca y solo ronda el tema de las uniones anarcosindicalistas. Los colectivistas y los comunistas creen que las organizaciones sindicales serán creadas por los trabajadores en la lucha, y por lo tanto consideran el fomento del "espíritu de revuelta" mas importante que el crear uniones sindicalistas y esperar que los trabajadores se unan a ellas. Tampoco dan tanta importancia a los puestos de trabajo, considerando que las luchas dentro de ellos son de igual importancia que otras luchas contra la jerarquía y la dominación fuera del trabajo.

Los anarquistas comunistas y los colectivistas reconocen la necesidad de unirse en organizaciones puramente anarquistas. Creen que es esencial que los anarquistas trabajen juntos como anarquistas para aclarar y diseminar sus ideas a los demás. Los sindicalistas a menudo niegan la importancia de los grupos y federaciones anarquistas, aduciendo que las uniones industriales revolucionarias se bastan en sí mismas. Los sindicalistas creen que los movimientos anarquistas y sindicales pueden fundirse en uno, pero la mayoría de los demás anarquistas no están de acuerdo. Los no-sindicalistas señalan la naturaleza reformista de las uniones y afirman que para mantener las uniones sindicalistas revolucionarias, los anarquistas tienen que trabajar dentro de ellas. La mayoría de los no-sindicalistas consideran la fusión del anarquismo con las uniones una fuente potencial de confusion que llevaría a ambos movimientos a fallar en sus respectivos campos de trabajo.

En la práctica, pocos anarco-sindcalistas rechazan totalmente la necesidad de una federación anarquista, mientras que pocos anarquistas son totalmente anti-sindicalistas. Por ejemplo, Bakunin inspiró ideas anarco-comunistas y Anarcosindicalismo, y anarco-comunistas como Kropotkin, Malatesta, Berkman y Goldman simpatizaron con el movimiento y las ideas Anarcosindicalismo.
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 ¿Qué clases de eco-anarquismo hay?
La importancia de las ideas anarquistas como solución a la crisis ecológica es un tema común a casi todas las formas de anarquismo actuales. Esta tendencia se remonta al importantísimo trabajo de Piotr Kropotkin cuando dice que la sociedad anarquista se basaría en la confederación de comunidades que unirían el trabajo manual y el intelectual asi como la industria y la agricultura. [ver Campos, Fabricas Y Talleres]. La idea de una economía en la cual "Lo Pequeño Es Bello" fue propuesta casi 100 años antes de que fuese adoptada por lo que se llamaría el movimiento "verde". Asimismo, en El Apoyo Mutuo Kropotkin documentó como la cooperación dentro de las especies y entre ellas y su entorno es a menudo más beneficial que la competición. La obra de Kropotkin, junto con la de William Morris, los hermanos Reclus (ambos geógrafos de fama mundial, como Kropotkin), y muchos otros sentó las bases del interés del anarquismo en los problemas ecológicos de hoy.

El motivo eco-anarquista dentro del movimiento tiene dos principales focos: La ecología social y el anarquismo "primitivista". La ecología social está asociada con las ideas y la obra de Murray Boochkin, que ha escrito sobre ecología y anarquismo desde los años 1950 y ha sido, más que nadie, la persona que ha puesto la ecología en el corazón del anarquismo.

El anarquismo "primitivista" está asociado con una gama de revistas, la mayoría basadas en los EEUU, tales como The Fifth State, que hacen hincapié en la naturaleza anti-ecológica del capitalismo y adoptan una posición francamente anti-tecnológica y anti-civilización. Generalmente son hostíles a la ecología social, la cual ven como incapaz de llegar al fondo del problema, la "sociedad industrial" moderna; y creen que el deseo de parte de la ecología social de retener ciertos tipos de tecnología resultará en el nuevo crecimiento de la "civilización" que nos destruirá a nosotros y al planeta.

La ecología social localiza las raíces de la crisis ecológica en las relaciones de dominio entre la gente. La dominación de la naturaleza es vista como un producto de la dominación dentro de la sociedad. Por ello los ecologistas sociales consideran esencial el atacar a la jerarquía, no a la civilización como tal. Además, la ecología social considera el uso de la tecnología apropiada esencial para liberar a la humanidad y al planeta. Al estar en contra de la tecnología en sí, le gente emplearía todo su tiempo trabajando, y así las estructuras jerárquicas se desarrollarían de nuevo.

Finalmente, está la "ecología profunda" que, debido a su naturaleza bio-céntrica, es rechazada por muchos anarquistas como anti-humana. Hay pocos anarquistas que piensan que la gente, como humanos, son la causa de la crisis ecológica, como paracen sugerir muchos ecologistas de profundidad. Por ejemplo, Murray Boochkin ha sido particularmente muy vocal en su criticismo de la ecología profunda y las ideas anti-humanas a menudo asociadas a ello. Casi todos los anarquistas sostienen que no es la gente, sino el sistema la causa del problema, y que solo la gente puede cambiarlo. La ecología profunda, en particular la organización EARTH FIRST! (EF!), ha cambiado considerablemente con el tiempo, y EF! tiene hoy día una estrecha relación con la unión sindicalista Industrial Workers Of The World (IWW). Aunque la ecología profunda no es una rama del eco-anarquismo, comparte muchas ideas y está ganando aceptación por parte de los anarquistas a medida que EF! rechaza sus idas misantrópicas y comienza a ver que la jerarquía, no la raza humana, es la causa del problema.

 
 ¿El anarquismo es pacifista?
Aunque muchos anarquistas rechazan la violencia y proclaman el pacifismo, el movimiento no es esencialmente pacifista. Sin embargo, una línea pacifista siempre ha existido en el anarquismo, siendo Leon Tolstoy su principal exponente. No obstante, la mayoría de los anarquistas apoyan el uso de la violencia revolucionaria, ya que la fuerza física será necesaria para derrocar el poder establecido y repeler la agresión estatal. El problema de la violencia tiene relativamente poca importancia para los anarquistas, ya que no la glorifican y opinan que debe mantenerse a un mínimo. Como dijo Alexander Berkman, los que acentúan la violencia son aquellos que creen que "es igual que si nos arremangamos para trabajar y a esto lo consideramos el trabajo". Al contrario, "el aspecto bélico de la revolución es simplemente el arremangarse. El trabajo real viene después" [ABC Del Comunismo Anarquico].

No obstante, los anarquistas son anti-militaristas y se oponen a las guerras capitalistas, siendo a menudo encarcelados por sus actividades. Emma Goldman y Alexander Berkman fueron arrestados y deportados de los EEUU por organizar una Liga Anti-Conscripción en 1917. El sindicato anarcosindicalista IWW fué aplastado por una ola de represión gubernamental debido a la amenaza que su organización y su mensaje contra la guerra presentaban a las poderosas élites que estaban a favor de la guerra.

El atractivo del pacifismo para los anarquistas está claro. La violencia ES autoritaria y coercitiva, así pues su uso parece contradecir los principios anarquistas. Muchos anarquistas que no son estrictamente pacifistas están de acuerdo con los anarquistas pacifistas cuando dicen que la violencia es a menudo contraproducente, enajenando al pueblo y dándole al estado una excusa para reprimir el movimiento. Todos los anarquistas apoyan la acción directa no-violenta y la desobediencia civil, que muchas veces presentan un camino mejor hacia el cambio radical. Muchos anarquistas, como Noam Chomsky y Paul Goodman han sido figuras claves del movimiento pacifista.

Sin embargo, son raros los anarquistas puramente pacifistas. La mayoría acepta el uso de la violencia como un mal necesario y abogan por su mínimo uso. Todos están de acuerdo en que una revolución que institucionaliza la violencia simplemente volverá a crear el estado bajo una nueva forma.Ellos dicen, sin embargo, que no es autoritario el destruir la autoridad o usar la violencia para resistir a la violencia. Por lo tanto, aunque muchos anarquistas no sean pacifistas, casi todos rechazan la violencia excepto en defensa propia.

 
 ¿Qué es el anarco-feminismo?
Aunque la oposición al estado y todas las formas de autoridad tuvieron una fuerte voz entre las primeras feministas del siglo XIX, el movimiento feminista más reciente que empezó en los 1960s fué fundado sobre la práctica anarquista. De ahí viene el término anarco-feminista, refiriéndose a las mujeres anarquistas que actúan dentro de los más amplios movimientos feministas y anarquistas para recordarles sus principios.

Anarquismo y feminismo siempre han estado estrechamente relacionados. Muchas notables feministas han sido también anarquistas, incluyendo la pionera Mary Wollstonecraft (autora de A Vindication of the Rights of Woman), la comunera Louise Michel, y esa infatigable campeona de la libertad de la mujer, Emma Goldman. Freedom, el periódico anarquista más antiguo del mundo, fué fundado por Charlotte Wilson en 1886. Además, todos los grandes pensadores anarquistas (menos Proudhon) apoyaron la igualdad de la mujer. El movimiento "Mujeres Libres" de España durante la revolución es un ejemplo clásico de mujeres anarquistas organizándose para defender sus libertades básicas y crear una sociedad basada en la igualdad de la mujer. (Ver The Free Women of Spain de Martha Ackelsberg para más detalles sobre esta importante organización).

Cathy Levine señaló que en los años 60, "grupos independientes de mujeres comenzaron ... a crear ... organizaciones similares a aquellas de los anarquistas de muchas décadas y regiones. No fué accidental tampoco."

No es un accidente porque, como han dicho eruditas feministas, las mujeres son las primera víctimas de la sociedad jerárquica, que se cree comenzó con el auge del patriarcado y las ideologías de dominación ya tarde en la era Neolítica. Marilyn French alega [en Beyond Power] que la primera estratificación social de importancia en la raza humana ocurrió cuando los hombres empezaron a dominar a las mujeres, convirtiéndose ellas en efecto en una clase social "más baja" e "inferior".

Peggy Kornegger ha llamado la atención sobre los fuertes lazos que hay entre el feminismo y el anarquismo, tanto en la teoría como en la práctica. "La perspectiva feminista radical es casi puro anarquismo," escribe ella. "La teoría básica postula que la familia nuclear es la base de todos los sistemas autoritarios. La lección que el niño aprende ... es obedecer la gran voz anónima de la autoridad. Graduarse de la niñez a la edad adulta es convertirse en un autómata total, incapaz de dudar o incluso de pensar con claridad."

Las anarco-feministas señalan que los rasgos y valores autoritarios, por ejemplo la dominación, la explotación, la agresividad, la competición, la desensibilización etc., son altamente valorados en las civilizaciones jerárquicas y son tradicionalmente calificados como "masculinos". En contraste, los rasgos y valores no autoritarios tales como la cooperación, el compartir, la compasión, la sensibilidad, el calor humano etc., son tradicionalmente vistos como "femeninos" y son así devaluados. Las eruditas feministas han rastreado este fenómeno al desarrollo de las sociedades patriarcales al comienzo de la Edad de Bronce y a la conquista de sociedades cooperativas, "orgánicas" en las que los rasgos y los valores "femeninos" prevalecían y eran respetados. Después de estas conquistas, tales valores llegaron a ser vistos como "inferiores", especialmente por los hombres, ya que los hombres estaban encargados de la dominación y la explotación bajo la patriarquía. (Ver por ejemplo Riane Eisler, The Chalice and the Blade; Elise Boulding, The Underside of History). De ahí que las anarco-feministas se hayan referido a la creación de una sociedad anarquista, no-autoritaria, basada en la cooperación, el compartir, el apoyo mutuo, etc., como la "feminización de la sociedad."

Las anarco-feministas han notado que "feminizar" la sociedad no puede ser logrado sin la democracia directa ni la decentralización. Esto se debe a que los valores y tradiciones patriarcal-autoritarios que desean derrocar están encarnados y son reproducidos en las jerarquías. Así pues el feminismo supone decentralización, que a su vez supone democracia directa. Muchas feministas así lo han reconocido, según se refleja en sus experimentos con formas colectivas de organizaciones feministas que eliminan la estructura jerárquica y las formas competitivas de tomar decisiones. Algunas feministas han dicho incluso que las organizaciones de democracia directa son específicamente formas políticas femeninas [ver e.g. Nancy Hartsock, "Feminist Theory and the Development of Revolutionary Strategy" en la obra de Zeila Eisenstein, ed., Capitalist Patriarchy and the Case for Socialist Feminism, pp 56-77]. Al igual que todos los anarquistas, los anarco-feministas reconocen que la auto-liberación es la llave para la igualdad de la mujer y por consiguiente, para la libertad.

El anarco-feminismo trata de mantener al feminismo fuera de la influencia de y la dominación por ideologías autoritarias tanto de la derecha como de la izquierda. Propone la acción directa y la autosuficiencia en lugar de campañas reformistas de masas favorecidas por el movimiento feminista "oficial", con su creación de organizaciones jerárquicas y centralizadas y su ilusión de que el que haya más jefas, políticas y soldados mujeres es un paso hacia la "igualdad". Las anarco-feministas señalarían que la llamada "ciencia empresarial" que las mujeres tienen que estudiar para llegar a ser gerentes en las empresas capitalistas es principalmente un conjunto de técnicas para controlar y explotar a los trabajadores en las jerarquías corporativas, mientras que "feminizar" la sociedad requiere la eliminación de la esclavitud asalariada capitalista y la dominación por la directiva en su totalidad. Las anarco-feministas se dan cuenta de que el aprender a ser una buena explotadora no es un paso hacia la igualdad.

Las anarco-feministas tienen mucho que contribuir a nuestro entendimiento de los orígenes de la crisis ecológica en los valores autoritarios de la civilización jerárquica. Por ejemplo, un número de eruditas feministas han discutido que la dominación de la naturaleza ocurrió paralela a la dominación de la mujer, que ha sido identificada con la naturaleza a través de la historia (ver e.g. Carline Merchant, The Death of Nature, 1980). Las mujeres y la naturaleza son ambas las víctimas de la obsesión por el control que caracteriza la personalidad autoritaria. Por eso un número creciente de ecologistas radicales y feministas van reconociendo que las jerarqu÷as tienen que ser desmanteladas para lograr sus fines respectivos.

 
 ¿Quiénes son los anarquistas principales?
Aunque Gerard Winstanley (The Law of Freedom, 1652) y William Godwin (Ensayo sobre la Justicia Política 1793) hubiesen empezado a exponer la filosofía del anarquismo en los siglos 17 y 18, hubo que esperar hasta la segunda mitad del siglo 19 para que ver surgir el anarquismo como teoría coherente con un programa sistemático y desarollado.

Este trabajo fue comenzado principalmente por cuatro personas - un Alemán Max Stirner (1806-1856), un Francés , Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865), y dos rusos, Mikhail Bakunin (1814-1876) and Piotr Kropotkin (1842-1921). Ellos tomaron las ideas en circulación común dentro de las secciones de la población obrera y las expresaron en forma escrita. Nacido en la atmosfera de la filosofía romántica alemana el anarquismo de Stirner (expuesto en Der Einzige und sein Eigentum) fue una forma extrema de individualismo o egotismo que colocaba al individuo único antes de todo - el estado, la propriedad, la ley o el deber. Sus ideas siguen siendo una piedra angular del anarquismo.

Stirner atacó tanto al capitalismo como al socialismo de estado, construyendo las fundaciones del anarquismo tanto individualista como comunista por su crítica egoística del capitalismo y el estado que lo sostiene. En lugar de capitalismo Stirner propone una 'unión de egoistas' - asociaciones libres de individuos únicos que colaboran como iguales para llevar al máximo su libertad y satisfacer sus deseos (incluyendo los deseos emocionales de solidaridad, o 'comercio' como lo nombró Stirner). El individualismo, por definición, no incluye ningún programa concreto para cambiar las condiciones sociales. Eso fue atentado por Pierre-Joseph Proudhon, el primero que se describió públicamente como anarquista.

Sus teorías de mutualismo y federalismo tuvieron una influencia profunda en el crecimiento del anarquismo como movimiento de masas y describió con claridad como un mundo anarquista funcionaría y sería coordinado. Las ideas de Proudhon constituyen la fuente inmediata del anarquismo tanto social como individualista con cada aspecto dando importancia a aspectos diferentes del mutualismo.

Las obras principales de Proudhon incluyen ¿Qué es la propriedad?, Sistema de Contradiciones Economicas y De la Capacidad Política de la Clase Obrera. Mikhail Bakunin es la figura central en el desarollo de las ideas y del activismo anarquista moderno y dio recalcó el papel del colectivismo, la insurección de las masas y la revuelta espontanea en la creación de una sociedad libre y sin clases sociales. También dio importancia a la naturaleza social de la humanidad y la individualidad rechazando el individualismo abstracto del liberalismo como la negación de la libertad. Sus ideas fueron dominantes durante el siglo 20 dentro de grandes secciones del movimiento radical obrero. Muchas de sus ideas son casi iguales a lo que se llamaría más tarde el sindicalismo. Bakunin influyó muchos movimientos sindicalistas - sobre todo en España donde se realizó una revolución social anarquista fundamental. Sus obras incluyen Dios y el Estado, The Paris Commune y The Idea of the State, entre otras.

Bakunin on Anarchism, preparado por Sam Dolgoff es una colección excelente de sus escritos más importantes. Piotr Kropotkin, científico de formación, hizo un detallado y sofisticado análisis anarquista de las condiciones modernas relacionadas con una receta completa para la sociedad futura - anarco comunismo - que continua siendo la teoría de más credito entre los anarquistas. Identificó el apoyo mutuo como la mejor manera por la cual los individuos pueden desarollarse y crecer indicando que la competición entre la humanidad (y otros especies) no era, a menudo, en los mejores intereses de los interesados. Sus obras principales incluyen El Apoyo Mutuo, La Conquista del Pan, Campos, Fabricas y Talleres, La Ciencia Moderna y el Anarquismo, Act for Yourself, The State: Its Historic Role, y muchas otras.

Las variadas teorías propuestas por estos "fundadores anarquistas' no son, sin embargo, mutualmente exclusivas, están interrelacionadas de muchas maneras y hasta cierto punto se refieren a diferentes niveles de la vida social. El individualismo se relaciona muy de cerca con la conducta de nuestras vidas privadas: simplemente reconociendo la unicidad y la libertad de los demás y formando uniones con ellos podemos proteger y llevar al máximo nuestra propria unicidad y libertad; el mutualismo trata de nuestras relaciones más generales con los otros: al trabajar juntos mutualmente aseguramos que no trabajamos para otros. La producción anarquista sería colectivista con la población trabajando unida para su propria beneficio común y en el más amplio mundo social y político se tomarían las decisiones comunalmente. Por supuesto las ideas anarquistas no se cesaron de desarrollarse cuando murió Kropotkin. Ni son simplemente el producto de cuatro hombres.

El anarquismo es por naturaleza una teoría evolutiva con muchos pensadores y activistas. Entre los muchos anarquistas que se podrían mencionar aquí mencionaremos solamente unos. En los EE-UU Emma Goldman y Alexander Berkman fueron dos de los pensadores y activistas anarquistas más importantes . Goldman unió el egoismo de Stirner y el comunismo de Kropotkin para crear una teoría apasionada y poderosa que combinó lo mejor de los dos. También puso al anarquismo en el centro de la teoría y la práctica femenista ( ver Anarchism and Other Essays y Red Emma Speaks). Alexander Berkman, compañero de toda la vida de Emma produjo una introducción clásica de las ideas anarquistas llamado What is Communist Anarchism? (también conocido como El ABC del Comunismo Anárquico). El y Goldman fueron expulsados por el gobierno de los EE.UU a Rusia después de la revolución de 1917 porque se les consideraba como demasiado peligrosos para permitirlos quedarse en la tierra de libertad. Italia, con su poderoso y dinámico movimiento anarquista ha producido unos de los mejores escritores. Errico Malatesta pasó más de 50 años luchando por el anarquismo a través del mundo y sus escritos son unos de los mejores en la teoría anarquista. (ver Anarchy o The Anarchist Revolution y Malatesta: Life and Ideas los dos editados por Vernon Richards). Luigi Galleani produjo un anarquismo comunista a la vez poderoso y en contra de la organización que proclamó que, 'El comunismo es simplemente la fundación economica por la cual el individuo disfruta de la oportunidad de regularse y hacer sus funciones' (The End Of Anarchy?). Camillo Berneri, antes de ser asesinado por los comunistas durante la revolución española continuó la tradición honorable del anarquismo crítico y practico asociado con el anarquismo italiano. En cuanto al anarquismo individualista el 'rey' sin duda fue Benjamin Tucker. En su Instead of a Book utilizó su intelecto y humor para atacar a todos los que consideró como enemigos de la libertad (en su mayoría capitalistas pero también algunos anarquistas sociales). Más recientemente, Noam Chomsky (Deterring Democracy, Necessary Illusions, World Orders, Old and New y muchos otros) y Murray Bookchin (Post-Scarcity Anarchism, The Ecology of Freedom, Towards an Ecological Society, y Remaking Society, entre otros) han puesto el movimiento social anarquista al frente de la teoría y el analisis político. La obra de Bookchin ha puesto el anarquismo en el centro del pensamiento ecológico y ha sido una amenaza constante contra aquellos que quieren mistificar o corromper el movimiento creador de una sociedad ecológica. Colin Ward en Anarchy in Action y en otros escritos ha puesto de actualidad El Apoyo Mutuo de Kropotkin documentando la naturaleza anarquista de la vida diaria incluso dentro del capitalismo. Su trabajo sobre el alojamiento ha recalcado la importancia del apoyo mutuo colectivo y la gerencia social del alojamiento contra los dos males de la privatización y la nacionalización.

Podríamos continuar; hay muchos otros escritores que podríamos mencionar. Pero aparte de esos, hay miles de militantes anarquistas 'ordinarios' que nunca han escrito libros pero cuyo sentido común y su activismo han estimulado el espíritu de rebeldía dentro de la sociedad y ayudan a construir el nuevo mundo en el caparazón del viejo. Como dijo Kropotkin, 'el anarquismo se originó dentro del pueblo y preservará su vitalidad y fuerza creativa mientras exista un movimiento popular'.

Nerio Ramirez
http://perso.wanadoo.es/blanroj/anarquia.html
 

Preguntas de Uso Frecuente sobre Anarquía.

¿Los anarquistas son individualistas o colectivistas?
La respuesta corta es: ninguna de las dos. Se puede ver por el hecho que los eruditos liberales acusan a los anarquistas como Bakunin de ser "colectivistas" mientras que los marxistas atacan a Bakunin y a los anarquistas en general por ser "individualistas". No es de sorprender, ya que los anarquistas rechazan ambas ideologías como tonterías. Les guste o no, los individualistas y los colectivistas no anarquistas son las dos caras de la moneda capitalista. Esto se demuestra considerando el capitalismo moderno, en el que las tendencias "individualistas" y "colectivistas" continuamente se influyen mutuamente, a menudo con el péndulo de la estructura política y económica oscilando de un extremo al otro. El colectivismo y el individualismo capitalista son aspectos parciales de la existencia humana, y al igual que todas las manifestaciones de desequilibrio, están profundamente tarados.

Para los anarquistas, la idea de que los individuos deberían sacrificarse por "el grupo" o "el bien común" no tiene sentido. Los grupos están formados por individuos, y si la gente piensa solamente en el bienestar del grupo, ese grupo será un cascarón sin vida. Solamente la dinámica del intercambio humano dentro de un grupo es lo que le da vida. Los "grupos" no pueden pensar, solo los individuos piensan. Irónicamente, este hecho lleva a los "colectivistas" autoritarios a la clase de "individualismo" más peculiar, el "culto de la personalidad" y la adoración del líder. Es de esperar, ya que tal colectivismo amontona a los individuos en grupos abstractos, les niega su individualidad y termina en la necesidad de que alguien con suficiente individualidad haga las decisiones; problema que se "resuelve" con la idea del líder. El Estalinismo y el Nazismo son excelentes ejemplos de este fenómeno.

Esta consideraciones no significan que el "individualismo" encuentre apoyo entre los anarquistas. Como señaló Emma Goldman, "el individualismo robusto ... no es más que un solapado atentado a reprimir y a derrotar al individuo y a su individualidad ... [ello] ha resultado invariablemente en la más burda de las distinciones de clase ...[y] ha supuesto todo el individualismo para los amos, mientras que el pueblo es regimentado en una casta de esclavos al servicio de un puñado de superhombres egoístas" [Habla Emma La Roja, p. 89].

Mientras que los grupos no pueden pensar, los individuos no pueden vivir ni discurrir por sí solos. Sin embargo, debido a su desequilibrada perspectiva, los "individualistas" acaban apoyando algunas de las instituciones más "colectivistas" que existen: las empresas capitalistas, y además, siempre hallan la necesidad de un estado a pesar de sus frecuentes acusaciones en contra de él. Estas contradicciones nacen de la dependencia del individualismo capitalista de contratos individuales en una sociedad desigual, es decir, individualismo abstracto.

En contraste, los anarquistas acentúan el individualismo social. El anarquismo "insiste que el centro de gravedad de la sociedad es el individuo, que tiene que pensar por sí mismo, actuar libremente, y vivir plenamente ... Si quiere desarrollarse libre y plenamente, tiene que ser relevado de la interferencia y opresión de otros... [E]sto no tiene nada en común con ...el individualismo robusto. Tal individualismo depredador es realmente débil, no robusto. Al menor peligro a su seguridad, corre a refugiarse en el estado y aúlla por su protección... Su individualismo robusto es simplemente una de tantas pretensiones que hace la clase dominante para cubrir el mercadeo sin riendas y la extorsión política" [Emma Goldman, Ibid., p.397].

El anarquismo rechaza el individualismo abstracto del capitalismo, con sus ideas "absolutas" de libertad del individuo constreñido por otros. Esta teoría ignora el contexto social en el cual la libertad existe y crece.

Una sociedad basada en "contratos individuales" generalmente resulta en la desigualdad de poder entre los individuos contratantes y conlleva así la necesidad de una autoridad basada en leyes por encima de ellos y en la coerción organizada para forzar el cumplimiento de los contratos entre ellos. Se ve claramente esta consecuencia en el capitalismo y, más notable aún, en la teoría "contrato social" de cómo se desarrolló el estado. En esta teoría se asume que los individuos son "libres" cuando están aislados unos de otros, como dicen que estaban originalmente en un "estado natural". Una vez agrupados en sociedad, se supone que crearon un "contrato" y un estado para administrarlo. Sin embargo, además de ser una fantasía sin ninguna base en la realidad (los seres humanos siempre han sido animales sociales) esta "teoría" no es más que una justificación de los extensos poderes del estado sobre la sociedad; lo que a su vez justifica el sistema capitalista, que requiere un estado fuerte. También copia los resultados de las relaciones económicas capitalistas sobre las que se construye esta teoría. Dentro del capitalismo, los individuos se contratan "libremente", pero en la práctica el patrón manda sobre el trabajador en tanto que dure el contrato. (Ver Secciones A.2.14 y B.4 para más detalles)

En la práctica, el individualismo y el colectivismo llevan a la negación de la libertad individual y la autonomía y la dinámica de grupos. Además, uno supone lo otro, el colectivismo nos lleva a una forma particular de individualismo y el individualismo nos lleva a una forma particular de colectivismo.

El colectivismo, con su supresión implícita del individuo, últimamente empobrece a la comunidad, ya que los grupos sólo reciben su vida de los individuos que los forman. El individualismo, con su supresión explícita de la comunidad (i.e. la gente con quien uno vive) últimamente empobrece al individuo ya que los individuos no existen aparte de la sociedad sino que solo pueden existir dentro de ella. Además el individualismo acaba por negarle a los "pocos elegidos" las intuiciones y las habilidades de los individuos que forman el resto de la sociedad, y de esta manera es una fuente de auto-negación. Esta es la falla (y la contradicción) mayor del individualismo, "la imposibilidad del individuo llegar a alcanzar un pleno desarrollo en condiciones de opresión de las masas por las "bellas aristocráticas". Su desarrollo permanecería desequilibrado" [Piotr Kropotkin, Revolutionary Pamphlets, p.293].

La verdadera libertad y comunidad existen en alguna otra parte.


 ¿Por qué el sistema voluntario no es suficiente?
El sistema voluntario (voluntarismo) quiere decir que la asociación debería ser voluntaria para maximizar la libertad. Los anarquistas son, obviamente, voluntaristas, al creer que solo en la libre asociación, creada por acuerdos libres, pueden desarrollarse y crecer los individuos y expresar su libertad. Es evidente, sin embargo, que bajo el capitalismo el voluntarismo no basta para maximizar la libertad. El sistema voluntario supone la promesa (i.e. la libertad de entrar en contratos) y la promesa supone la capacidad individual de juicio independiente y deliberación racional. También, ello presupone que puedan valorar y alterar sus acciones y relaciones. Bajo el capitalismo los contratos contradicen estas consecuencias del voluntarismo, ya que, aunque técnicamente "voluntarios" (aunque ya veremos en la Sección B.4 que no es realmente así) los contratos capitalistas resultan en la negación de la libertad. Es así porque la relación social salario-trabajo supone la promesa de obedecer a cambio de la paga. Sin embargo, como señala Carole Patemen en The Problem of Political Obligation "prometer obediencia es afirmar, que en ciertas áreas, la persona que hace la promesa ya no es libre de ejercer sus capacidades y de decidir sus propias acciones, y deja de ser un/a igual para ser un/a subordinado/a" [p.19].

Efectivamente, bajo el capitalismo eres libre !solo en cuanto a que puedes elegir a quién vas a obedecer! La libertad, sin embargo, debe significar más que el derecho a cambiar de jefe. La servidumbre voluntaria es servidumbre aun. Por lo tanto los anarquistas recalcan la necesidad de democracia directa en las asociaciones voluntarias para así asegurar que el concepto de "libertad" no es una farsa y una justificación de la dominación, como ocurre bajo el capitalismo.

Toda relación social basada en el individualismo abstracto estará probablemente basada en la fuerza, el poder, la autoridad, y no en la libertad. Por supuesto esto asume una definición de libertad en la cual los individuos ejercen sus capacidades y deciden sus propias acciones. Por consiguiente, el voluntarismo no es suficiente para crear una sociedad que lleve al máximo la libertad.

Por supuesto, podría objetarse que los anarquistas valoran ciertas formas de relación social por encima de otras y que un verdadero libertario debe permitirle al pueblo la libertad de elegir sus propias relaciones sociales. Contestando a la segunda objeción primero, en una sociedad basada en la propiedad privada (y el estadismo) los propietarios tienen más poder, que pueden usar para perpetuar su autoridad. ?Por qué deberíamos excusar la servidumbre o tolerar a los que desean refrenar la libertad de otros? La "libertad" de mandar es la libertad de esclavizar, y es de hecho una negación de la libertad.

Con respecto a la primera objeción, los anarquistas nos declaramos culpables. Tenemos prejuicios en contra del reducir a seres humanos a la categoría de robots. Tenemos prejuicios a favor de la dignidad y la libertad humana. Tenemos prejuicios, abiertamente, a favor de la humanidad y de la individualidad.


 ¿Y acerca de la naturaleza humana?
Los anarquistas, lejos de ignorar la "naturaleza humana", tienen la única teoría política que piensa y reflecciona profundamente sobre este concepto. A menudo, "la naturaleza humana" es lanzada como si fuese la última linea defensiva en argumentos contra el anarquismo, pensando que no admite contestación. Sin embargo, no es así.

En primer lugar, la naturaleza humana es algo muy complicado. Si por naturaleza humana se quiere decir "lo que hacen los humanos" es obvio que la naturaleza humana es contradictoria: amor, odio, compasión y crueldad, paz y violencia, etc. han sido expresiones de la gente y todas son producto de la "naturaleza humana". Por supesto que lo que se considera naturaleza humana cambia a medida que cambian las circunstancias sociales. Por ejemplo, la esclavitud fue considerada parte de la "naturaleza humana" y "normal" durante miles de años, y la guerra solo se convirtió en parte de la naturaleza humana con el desarrollo de los estados. Por lo tanto, el medio ambiente juega un papel importante en la definición de lo que constituye la "naturaleza humana".

Esto no quiiere decir que los seres humanos sean infinitamente plásticos, cada individuo una tabula rasa (una p'agina en blanco) al nacer, esperando ser moldeado por "la sociedad" (lo cual en la práctica significa por los que la rigen). No queremos entrar en un debate sobre cuales características humanas son o no son "innatas". Lo único que diremos es que los seres humanos tienen una abilidad innata para pensar y aprender, lo cual creemos evidente; y que los humanos son criaturas sociales, que necesitan la compañía de los demás para sentirse completos y para prosperar.

Estos dos rasgos, creemos, sugieren la viabilidad de la sociedad anarquista. La abilidad innata para pensar por uno mismo automaticamente hace ilegítimas todas las formas de jerarquía, y nuestra necesidad de relaciones sociales supone que podemos organizarnos sin el estado. El profundo descontento y alienación que afligen a la sociedad moderna revela que la centralización y el autoritarianismo del sistema capitalista y del estado niega alguna necesidad innata dentro de nosotros.

De hecho, como se dijo anteriormente, durante la mayor parte de su existencia, la raza humana vivio en comunidades anárquicas, con poca o ninguna jerarquía. Que la sociedad moderna califique a esas gentes de "salvajes" o "primitivos" es pura arrogancia. ?Quién puede decir que el anarquismo va en contra de la naturaleza humana? Los anarquistas han acumulado suficientes pruebas que sugieren que no es así.

Con respecto a la acusación de que los anarquistas piden demasiado de la "naturaleza humana", son a menudo los no anarquistas los que hacen las mayores demandas a ella. Puesto que "mientras nuestros oponentes parecen admitir que hay una especie de sal de la tierra: los gobernantes, los patronos, los líderes, que, afortunadamente, impiden que esos malos hombres: los gobernados, los explotados, los dirigidos, se hagan mucho peores de lo que son..., hay una diferencia, una muy importante. Nosotros reconocemos las imperfecciones de la naturaleza humana, pero no exceptuamos a los que mandan. Ellos los exceptúan, aunque a veces inconscientemente." [Piotr Kropotkin, Act for Yourself p. 83] Si la naturaleza humana es tan mala, entonces dar a algunos el poder sobre otros y esperar que esto nos lleve a la libertad y a la justicia es una utopía inútil.

Hoy sin embargo, con el auge de la "sociobiología" algunos afirman (con muy pocas pruebas reales) que el capitalismo es un producto de nuestra "naturaleza", la cual es determinada por los genes. Estas declaraciones han sido tomadas al asalto por las autoridades. Considerando la escasez de pruebas, su apoyo a esta "nueva" doctrina tiene que ser necesariamente el resultado de su utilidad para aquellos en el poder: i.e. el hecho de que es útil tener una base "objetiva" y "científica" que justifique ese poder. Al igual que el Darwinismo social que la precedió, la sociobiología procede primero proyectando sobre la naturaleza las ideas dominantes de la sociedad actual (a menudo inconscientemente, así los científicos consideran erróneamente las ideas en cuestión como "normales" y "naturales"). Después las teorías sobre la naturaleza así producidas se transfieren retroactivamente a la sociedad y a la historia, usándolas para "probar" que los principios del capitalismo (la jerarquía, la autoridad, la competencia, etc.) son leyes eternas, que son después usadas para justificar el status quo!. Asombrosamente, hay mucha gente, supuestamente inteligente, que se toma estas engañinas en serio.

Esta clase de apología es por supuesto natural, ya que toda clase dominante ha reivindicado que su derecho a gobernar está basado en la "naturaleza humana" y por lo tanto apoya doctrinas que definen la naturaleza humana de manera que parezcan justificar el poder de la élite, ya bien sea la sociobiología, el derecho divino, el pecado original, etc. Obviamente, tales doctrinas han sido siempre falsas... hasta hoy, por supuesto, cuando es evidente que nuestra sociedad actual está verdaderamente moldeada a la "naturaleza humana" lo cual ha sido probado científicamente por nuestro actual sacerdocio científico!

La arrogancia de esta afirmación es de verdad sorprendente. La historia no se ha detenido. De aquí a mil años, la sociedad será completamente diferente a lo que es ahora y diferente a lo que nadie se imagina. Ningún gobierno existente hoy día existirá entonces, y el sistema económico actual tampoco existirá. Lo único que puede seguir igual es que la gente aún dirá que su nueva sociedad es el "verdadero sistema" que se amolda completamente a la naturaleza humana, aunque los sistemas pasados no lo hicieran.

Claro, no pasa por las mentes de los que apoyan el capitalismo que gentes de diferentes culturas sacarán conclusiones diferentes de los mismos hechos, conclusiones que pueden ser mas válidas. Ni se le ocurre a los apologistas del capitalismo que las teorías de los científicos "objetivos" puedan estar enmarcadas en el contexto de la sociedad dominante en que viven. Sin embargo, no sorprende a los anarquistas que los científicos trabajando en la Rusia zarista desarrollaran una teoría de la evolución basada en la cooperacion de las especies, muy diferente a la de sus colegas de la Inglaterra capitalista, que desarrollaron una teoría basada en la lucha competitiva dentro y entre las especies. Que la segunda teoría reflejase las teorías políticas y económicas dominantes en la sociedad Británica (notablemente el individualismo competitivo) es pura coincidencia, por supuesto. El Apoyo Mutuo de Kropotkin fué escrito en respuesta a los evidentes errores que el Darwinismo Social ingl'es proyectaba sobre la naturaleza y la vida humana.

 
 ¿El anarquismo requiere personas "perfectas" para funcionar?
No. La anarquía no es una utopía, una sociedad "perfecta". Será una sociedad humana, con todos los problemas, esperanzas, y temores de los seres humanos. Los anarquistas no creen que los seres humanos tienen que ser "perfectos" para que la anarquía funcione. Solamente necesitan ser libres.

Evidentemente, creemos que una sociedad libre producirá gente que estará mucho mas en onda con su individualidad y sus necesidades y las de los demás, lo cual disminuirá los conflictos individuales. Las disputas restantes se resolverían por métodos razonables, por ejemplo, el uso de jurados, tercer intermediarios, o asambleas comunales y de lugares de trabajo.

Como ocurre con el argumento "el anarquismo va contra la naturaleza humana" (ver Seccion A.2.15) los oponentes del anarquismo generalmente asumen gente "perfecta", gente que no ha sido corrompida por el poder cuando ocupan posiciones de autoridad, gente que permanece extrañamente por encima de los efectos degradadores de la jerarquía, el privilegio y demás. Sin embargo, los anarquistas no hacen tales reclamaciones sobre la perfección humana. Reconocemos que el invertir poder en manos de una persona o una élite nunca es una buena idea, ya que la gente no es perfecta y necesita dar cuentas a los demás.

Debe notarse que la noción de que el anarquismo requiere un "nuevo" hombre o mujer es usada por los "anarco-capitalistas" de derechas para desacreditar el verdadero anarquismo y justificar la permanencia de la autoridad jerárquica, en especial las relaciones capitalistas de producción. Sn embargo, un poco de reflección mostrará que sus reparos desacreditan sus propias pretensiones de ser anarquistas ya que suponen explícitamente una sociedad anarquista sin anarquistas! No hace falta decir que una "anarquía" formada por gente que aún necesita autoridad y estado pronto devendría autoritaria y estadista (i.e. no-anarquista) una vez más.

Es así porque incluso si el gobierno fuese derrocado mañana, el mismo sistema renacería otra vez, ya que "la fuerza del gobierno se asienta no en sí mismo, sino en el pueblo. Un gran tirano puede ser un idiota en vez de un superhombre. Su fuerza no reside en sí, sino en la superstición del pueblo que cree que lo correcto es obedecer. Mientras exista esa superstición es inútil que venga un libertador a decapitar la tiranía; el pueblo creará otra, puesto que se han acostumbrado a depender de algo fuera de sí mismos." [George Barret Objections To Anarchism].

En otras palabras, la anarquía necesita anarquistas para ser creada y sobrevivir. Pero esos anarquistas no tiene por que ser perfectos, simplemente personas que se han liberado, por sus propios esfuerzos, de la superstición que las relaciones de mando-obediencia son necesarias. La suposición implícita en la idea de un "nuevo" ser anarquista es que la libertad será dada, no tomada; de ahí viene la conclusión evidente que una anarquía que requiera seres "perfectos" fracasará. Pero este razonamiento ignora la necesidad de auto-actividad y auto-liberación para crear una sociedad libre.

Los anarquistas no deducen que gente "perfecta" sea necesaria, porque el anarquista no es un libertador con una misión divina de liberar a la humanidad, sino que es parte de esa humanidad luchando adelante hacia la libertad.

"Entonces, si por algún medio externo pudiese dársele al pueblo, por decirlo así, una Revolución Anarquista confeccionada, de verdad la rechazarían y reconstruirían la antigua sociedad. Si, por otra parte, el pueblo desarrolla sus ideas de libertad, y ellos mismos se deshacen del último vestigio de tiranía, el gobierno, entonces la revolución será llevada a cabo permanentemente." [Ibid.].

 
 ¿La gente no es muy estúpida para que una sociedad libre pueda funcionar?
Sentimos tener que incluir esta pregunta en este tratado de anarquismo, pero sabemos que muchas ideologías políticas asumen explícitamente que la gente común es demasiado estúpida para ser capaz de gestionar sus propias vidas y su sociedad. En todas las ramas de la agenda política capitalista, de la izquierda a la derecha, hay personas que hacen esta afirmación. Ya bien sean leninistas, fabianistas u objetivistas, suponen que solo unos pocos elegidos son inteligentes y creativos y que estas personas deben de gobernar a los demás. Generalmente, este elitismo se oculta detrás de finuras retóricas sobre la "libertad", la "democracia" y otros lugares comúnes con los cuales los ideólogos tratan de adormecer el juicio crítico de la gente diciéndoles lo que ellos quieren oir.

Tampoco sorprende, por supuesto, que aquellos que creen en las élites "naturales" siempre se auto-clasifican en la cumbre. No hemos encontrado aún a ningún "objetivista", por ejemplo, que se considere parte de la gran masa de los de "segunda mano" o que sería un mozo de limpieza en el desconocido "ideal" del capitalismo "real". Cualquiera que lea un texto elitista se considerará a sí mismo parte de los "pocos elegidos". Es "natural en una sociedad elitista considerar las élites como naturales y considerarse uno mismo como un miembro potencial de una de ellas!

Un examen de la historia muestra que hay una ideología elitista básica que ha sido la racionalización esencial de todos los estados y clases dominantes desde su nacimiento al principio de la Edad de Bronce. Esta ideología simplemente cambia de ropa, no de contenido interno básico.

Durante la Alta Edad Media, por ejemplo, estuvo revestida de cristianismo, adaptándose a las necesidades de la jerarquía eclesiástica. El dogma "divinamente revelado" más útil para la élite sacerdotal fue "el pecado original": la idea que los seres humanos son básicamente criaturas depravadas e incompetentes que necesitan ser "dirigidos desde arriba", con sacerdotes como los convenientes y necesarios intermediarios entre los humanos ordinarios y "dios". La idea que la gente normal y corriente es básicamente estúpida e incapaz de gobernarse es la herencia de esta doctrina, una reliquia de la Edad Media.

Para contestar a aquellos que afirman que la mayoría de la gente no son más que "de segunda mano" e incapaces de desarrollar nada fuera de la "conciencia sindical", todo lo que podemos decirles es que es absurdo y que no aguanta ni una revisión superficial de la historia, particularmente lo que se refiere al movimiento obrero. Los poderes creativos de aquellos que luchan por la libertad son a menudo verdaderamente sorprendentes, y si esta potencia intelectual y esta inspiración no es evidente en la sociedad "normal", ello constituye la más clara denuncia posible de los efectos adormecedores de la jerarquía y del conformismo producidos por la autoridad. (Ver también la Sección B.1 para más sobre los efectos de la jerarquía.)

Como indica Bob Black, "Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido, estúpido, monótono, lo mas probable es que acabes siendo aburrido, estúpido y monótono. El trabajo es una explicación mucho mejor de la creciente cretinización que ocurre alrededor de nosotros que esos mecanismos estupefacientes tan señalados como la televisión y la educación. La gente que pasa su vida regimentada, guiada de la escuela al trabajo y enjaulada por la familia primero y el asilo de ancianos al final, esta habituada a la jerarquía y es psicológicamente esclava. Su aptitud para la autonomía está tan atrofiada que su miedo a la libertad es una de sus pocas fobias con fundamento real. Su entrenamiento en la obediencia en el trabajo se lleva a las familias que ellos forman, reproduciendo de esta manera el sistema en formas diferentes, y se lleva a la política, la cultura y todo lo demás. Una vez que has drenado la vitalidad de la gente en el trabajo, probablemente se someterán a la jerarquía y a la especialización en todo. Están acostumbrados a ello." [The Abolition of Work].

Cuando los elitistas tratan de concebir la liberación, solo se les ocurre que ésta sea concedida a los oprimidos por élites benévolas (los leninistas) o estúpidas (los objetivistas). No sorprende pues, que fracase. Unicamente la auto-liberación puede producir una sociedad libre. Los efectos aplastantes y distorsionantes de la autoridad solo pueden ser superados por la auto-actividad. Los escasos ejemplos de tal auto-liberación prueban que la mayoría de la gente, considerada incapaz de ser libre, está muy bien dispuesta a la lucha.

Los que proclaman su "superioridad" a menudo lo hacen por miedo de que su autoridad y su poder sea destruído una vez que la gente se libere de la mano debilitante de la autoridad y llegue a darse cuenta de que, según Max Stirner, "los grandes lo son solo porque estamos de rodillas."

Como apunta Emma Goldman acerca de la igualdad de las mujeres, "los extraordinarios logros de las mujeres en todos los aspectos de la vida han silenciado para siempre la liviana habladuría de la inferioridad femenina. Los que aún se agarran a este fetiche lo hacen porque no odian nada tanto como ver su autoridad bajo reto. Esta es una característica de toda autoridad, ya sea la del patrón sobre el esclavo económico o la del hombre sobre la mujer. Sin embargo, la mujer se escapa de su jaula por doquier, por doquier ella corre adelante con pasos libres, grandes."

Los mismos comentarios pueden aplicarse, por ejemplo, a los muy éxitosos experimentos de auto-gestión obrera durante la Revolución Española. Citando a Rousseau: "cuando veo multitudes de salvajes totalmente desnudos despreciar la voluptuosidad europea y soportar hambre, fuego, la espada y la muerte únicamente para preservar su independencia, pienso que no incumbe a los esclavos razonar sobre la libertad" [citado por Noam Chomsky, Red and Black Revolution, número 2].

 
¿Los anarquistas apoyan el terrorismo?
No, por dos razones. El terrorismo significa el objetivo de o el no preocuparse por el asesinato de personas inocentes. Para que exista la anarquía, ésta debe ser creada por personas corrientes. Uno no puede ganar al pueblo a las ideas de uno a base de masacres. En segundo lugar, el anarquismo es auto-liberación. Las relaciones sociales no se pueden explotar con bombas. La libertad no puede crearse a través de las acciones de una élite minoritaria destruyendo gobernantes en nombre de la mayoría. Mientras la gente tenga necesidad de gobernantes, la jerarquía existirá (ver Sección A.2.16). Como recalcábamos antes, la libertad no puede ser concedida, solo tomada.

Además, los anarquistas no están en contra de individuos sino en contra de las instituciones y las relaciones sociales causantes de que ciertos indviduos tengan poder sobre otros y abusen (i.e. usen) ese poder. Por lo tanto la revolución anarquista se basa en destruir estructuras, no personas. Como dijo Bakunin: "no queremos la muerte de los hombres sino la abolición de posiciones y cosas" [The Lullers].

?Entonces por qué el anarquismo es asociado con la violencia? Esto es en parte debido a que el estado y los medios de comunicación insisten en llamar anarquistas a terroristas que no son anarquistas. Por ejemplo la banda alemana de Bader-Meinhoff fué a menudo llamada "anarquista" a pesar de haberse proclamado Marxista-Leninista. Las calumnias, por desgracia, hacen su trabajo. Pero la principal razón por esta asociación del anarquismo con el terrorismo fué el período de "propaganda por la acción" en el movimiento anarquista.

Esta etapa, del 1880 al 1890 aproximadamente, se caracterizó por los asesinatos de miembros de las clases dominantes (realeza, políticos etc) a mano de un pequeño número de anarquistas que actuaban individualmente. Lo hicieron por dos razones: primero, para vengar los más de 20,000 muertos en la brutal represión de la Comuna de París por el gobierno francés, donde muchos anarquistas murieron (la propaganda por la acción comenzó y fué muy frecuente en Francia); y segundo, como un medio para incitar al pueblo a rebelarse mostrándole que los opresores podían ser derrotados.

Hay que aclarar que la mayoría de los anarquistas no apoyaron esta táctica, que en todo caso fué un fracaso, ya que le dió al estado el pretexto para endurecer la represión de los anarquistas y los movimientos obreros así como le dió la oportunidad a los medios informativos de asociar el anarquismo con la violencia sin sentido, enajenando del movimiento a gran parte de la población.

También, la suposición detrás de la propaganda por la acción, i.e. que el pueblo estaba listo para rebelarse, era falsa. De hecho, la gente es producto del sistema en que viven; de ahí que aceptaban casi todos los mitos utilizados para mantener el sistema en pie. Con el fracaso de la propaganda por la acción, los anarquistas regresaron a lo que la mayoría del movimiento había practicado de todos modos: incitar la lucha de clases y el proceso de auto-liberación. Este retorno a las raíces del anarquismo puede verse en el auge de las uniones anarcosindicalistas a partir de 1890 (ver Sección A.5.3).

A pesar de que la mayoría de los anarquistas no estaban de acuerdo con la propaganda por la acción, pocos la considerarían como terrorismo o descartarían el asesinato en todas las circunstancias. Bombardear una aldea porque pudiese albergar enemigos es terrorismo, mientras que quitarle la vida a un dictador asesino es defensa en el mejor de los casos y venganza en el peor. Como los anarquistas han dicho por largo tiempo, si por terrorismo se quiere decir "matar gente inocente" entonces el estado es el mayor terrorista de todos. Si el pueblo, al cometer "actos de terror" es realmente anarquista, hará lo posible por evitar hacer daño a inocentes y nunca usará la línea estatista de que "el daño colateral" es lamentable pero inevitable.

Asi pues, resumimos. Los anarquistas han hecho uso del terrorismo. También ello ha sido usado por muchos otros grupos y partidos políticos, sociales y religiosos. Por ejemplo, los cristianos, los marxistas, los hindúes, los nacionalistas los republicanos, los mahometanos, los sikhs, los fascistas, los judíos y los patriotas todos han cometido actos de terrorismo. Muy pocos de estos movimientos o ideologías han sido calificados de "terroristas por naturaleza", lo cual demuestra cómo el anarquismo amenaza al status quo. No hay nada mejor para desacreditar y marginar una idea que gente maliciosa o mal informada pinten a sus practicantes y creyentes como "bombarderos locos" sin opinión ni ideal alguno, nada más que con una insana propensidad a la destrucción.

Claro que la gran mayoría de los cristianos y demás se han opuesto al terrorismo como algo moralmente repugnante y contraproducente. Lo mismo han hecho la gran mayoría de los anarquistas en todo tiempo y lugar. No obstante, parece que en nuestro caso es necesario proclamar nuestra oposición al terrorismo una y otra vez.

Para terminar, solo una pequeña minoría de terroristas han sido anarquistas, y solo una pequeña minoría de anarquistas han sido terroristas. El movimiento anarquista en su totalidad siempre ha reconocido que las relaciones sociales no pueden ser asesinadas o bombardeadas hasta desaparecer.


Nerio Ramirez
http://perso.wanadoo.es/blanroj/anarquia.html

Preguntas frecuentes

 ¿Por qué la solidaridad es importante para los anarquistas?
La solidaridad, o el apoyo mutuo, es una idea clave del anarquismo. Es el lazo de unión entre el individuo y la sociedad, el medio a través del cual los individuos trabajan juntos para satisfacer sus intereses comunes dentro de un entorno que apoya y nutre la libertad y la igualdad. Para los anarquistas, el apoyo mutuo es un rasgo fundamental de la vida humana, una fuente de fuerza y felicidad y un requisito principal para una plena existencia humana.

Erich Fromm, famoso psicólogo y humanista socialista, dice que "el deseo humano de practicar la unión con los demás tiene sus raíces en las condiciones específicas de existencia que caracteriza la especie humana y es uno de los más fuertes móviles de la conducta humana" [To Be or To Have, p. 107]

Por lo tanto los anarquistas consideran el deseo de formar "uniones" (usando el termino de Max Stirner) con otros como una necesidad natural. Estas uniones, o asociaciones, deben ser basadas en la igualdad y la individualidad para que sean totalmente satisfactorias para aquellos que las componen -- i.e. deben ser organizadas de manera anarquista, i.e., voluntarias, descentralizadas y no-jerárquicas.

La solidaridad -- la cooperación entre individuos -- es necesaria para la vida y está lejos de ser una negación de la libertad. "Qué resultados maravillosos ha logrado esta singular fuerza de la individualidad humana cuando se fortalece con la cooperación con otros individuos," observa Emma Goldman. "La cooperación -- en contraposición a las luchas intestinas y la disensión -- ha funcionado a favor de la sobrevivencia y la evolución de las especies ... Sólo el apoyo mutuo y la cooperación voluntaria .. pueden crear las bases de una vida individual y asociativa libre" [Habla Emma La Roja, p. 95].

La solidaridad quiere decir asociarse juntos como iguales para satisfacer necesidades e intereses comunes. Las formas de asociación que no están basadas en la solidaridad (aquellas basadas en la desigualdad) aplastarán la individualidad de los que están sujetos a ellas. Como indica Ret Marut, la libertad necesita de la solidaridad, en reconocimiento de intereses comunes:

    * "El mas noble, puro y verdadero amor de la humanidad es el amarse a sí mismo. !yo quiero ser libre!, ¡yo quiero ser feliz! yo quiero disfrutar de todas las cosas bellas del mundo. Pero mi libertad está asegurada solamente cuando los demás a mi alrededor son libres. Yo sólo puedo ser feliz cuando la gente alrededor mío es feliz. Yo sólo puedo estar alegre cuando la gente que veo y conozco ven el mundo con ojos llenos de alegría. y solo entonces puedo llenar mi copa de pura felicidad cuando estoy seguro en el conocimiento de que los demás, también, pueden llenar su copa igual que yo. Y por esta razón, es una cuestión de mi propia satisfacción, sólo de mi propio yo, cuando me sublevo contra todo peligro que amenaza my libertad y mi felicidad..." [Ret Marut (alias B. Traven), The Brickburner magazine]

En la práctica, la solidaridad quiere decir que reconocemos, al igual que en el slogan de la Industrial Workers of the World, que "una afrenta a uno es una afrenta a todos".

Bajo una sociedad jerárquica, la solidaridad es importante no solo por la satisfacción que nos da, sino también porque es necesaria para resistir a los que están en el poder. Al estar unidos, aumentamos nuestra fuerza para conseguir lo que queremos. A la larga, organizados en grupos, juntos podremos comenzar a gestionar nuestros propios asuntos colectivos y así reemplazar a los patronos de una vez para siempre. "las uniones ... multiplicarán los medios del individuo y asegurarán su propiedad amenazada" [Max Stirner El Único Y Su Propiedad, p. 258]. Actuando con solidaridad, podemos asimismo reemplazar el sistema en vigor por uno más de nuestro agrado. Hay poder en la "unión".

La solidaridad es pues el medio por el cual podemos obtener y asegurar nuestra propia libertad. Concordamos trabajar juntos para no tener que trabajar para otro. Acordando compartir con los demás aumentamos nuestras opciones para poder disfrutar mas, no menos. El apoyo mutuo es en mi propio interés -- es decir, yo me doy cuenta de que es ventajoso para mi llegar a acuerdos con los demás basados en el respeto mutuo y la igualdad social; ya que si yo domino a alguien, esto significa que las condiciones que permiten el dominio existen, así pues en toda probabilidad yo también seré dominado algún día.

Según lo ve Max Stirner, la solidaridad es el medio por el cual aseguramos que nuestra libertad es reforzada y defendida contra aquellos en el poder que nos quieren dominar: "?Entonces tú mismo no cuentas para nada?" él pregunta. "?Estás dispuesto a permitir que cualquiera te haga lo que quiera? Defiéndete y nadie te tocará. Si hay millones de personas detrás de ti, entonces eres una potencia formidable y ganarás sin dificultad" [Ibid.].

Por consiguiente, la solidaridad es importante para los anarquistas porque es el medio por el cual la libertad puede ser creada y defendida contra el poder. La solidaridad es fuerza y un producto de nuestra naturaleza de seres sociales. Sin embargo, la solidaridad no debería ser confundida con el "rebañismo" que implica el seguir a un líder pasivamente. Para que sea efectiva, la solidaridad tiene que ser creada por gente libre, cooperando juntos como iguales. El "gran nosotros" no es solidaridad, aunque el deseo de "rebaño" sea un producto de nuestra necesidad de unión y solidaridad. Es una "solidaridad" pervertida por la sociedad jerarquizada, que condiciona a la gente a obedecer a líderes ciegamente.

 
 ¿Por qué los anarquistas abogan por la auto-liberación?
La libertad, por su propia naturaleza, no puede ser concedida. Un individuo no puede ser liberado por otro, sino que debe romper sus propias cadenas a través de su propio esfuerzo. Por supuesto, el esfuerzo propio puede ser parte de una acción colectiva, y en muchos casos así ha de ser para alcanzar sus fines. Como señala Emma Goldman:

    * "la historia nos dice que cada clase (o grupo o individuo) alcanzó la verdadera liberación de sus amos por sus propios esfuerzos" [Habla Emma La Roja p. 142]

Los anarquistas durante mucho tiempo han argumentado que el pueblo solo puede liberarse a través de sus propias acciones. Los varios métodos anarquistas propuestos para facilitar este proceso serán discutidos en la Sección J ("?QUE HACEN LOS ANARQUISTAS?") y no los discutiremos aquí. No obstante, estos métodos todos se basan en el pueblo organizándose, planteando sus propias agendas, y actuando de formas que los potencie y eliminando su dependencia de líderes que hagan las cosas por ellos. El anarquismo se basa en el pueblo "actuando por si mismo" (haciendo lo que los anarquistas llaman "acción directa").

La acción directa tiene un efecto potenciador y liberador sobre aquellos comprometidos con ella. La auto-actividad es el medio por el cual la creatividad, la iniciativa, la imaginación y el pensamiento crítico de los que están sujetos a la autoridad puede desarrollarse. Es el medio a través del cual la sociedad puede cambiar. Como indica Errico Malatesta "Entre el hombre y su entorno social hay una acción reciproca. Los hombres hacen de la sociedad lo que es y la sociedad hace de los hombres lo que son, y el resultado es por lo tanto una especie de circulo vicioso ... Afortunadamente la sociedad existente no ha sido creada por la voluntad inspirada de una clase dominante, que ha logrado reducir a todos sus sujetos a instrumentos pasivos e inconscientes... Es el resultado de miles de luchas intestinas, de mil factores humanos y naturales ..." [Vida E Ideas, p. 188].

La sociedad, mientras moldea a los individuos, es a su vez creada por ellos, a través de sus acciones, pensamientos e ideales. El reto a instituciones que limitan la libertad de uno es mentalmente liberador, ya que pone en marcha el proceso de poner en duda las relaciones autoritarias en general. Este proceso nos da intuición sobre el funcionamiento de la sociedad, alterando nuestra ideas y creando nuevos ideales. Citando otra vez a Emma Goldman : "La verdadera emancipación comienza ... en el alma de la mujer" Y del hombre también, añadimos. Es solamente aquí que podemos "empezar [nuestra] regeneración interna, deshaciéndonos del peso de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres" [Op. Cit., p. 142]. Pero éste proceso debe ser auto-dirigido, pues como nota Max Stirner, "el hombre que es puesto en libertad no es más que un liberto ... un perro arrastrando una cadena" [Max Stirner, El Único Y Su Propiedad p. 168].

En una entrevista durante la revolución española, el militante anarquista español Durruti dijo "Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones". Solo la auto-actividad y la auto-liberación nos permite crear tal visión en nuestros corazones y nos da la seguridad para tratar de realizarla en el mundo real.

Los anarquistas, no obstante, no creen que la auto-liberación deba esperar el futuro, después de la "revolución gloriosa". Lo personal es político, y dada la naturaleza de la sociedad, según actuemos aquí y ahora tendrá influencia sobre el futuro de nuestra sociedad y nuestras vidas. Por consiguiente, incluso en sociedades pre-anarquistas los anarquistas tratan de crear, como dijo Bakunin, "no solo las ideas sino también los hechos del futuro mismo". Podemos hacerlo creando relaciones sociales y organizaciones alternativas, actuando como personas libres en una sociedad no libre. Sólo por medio de nuestras acciones aquí y hoy podemos asentar los cimientos de una sociedad libre.

La revolución es un proceso, no un acto, y cada "acción revolucionaria espontánea" es generalmente el resultado de y está basada en el trabajo paciente de muchos años de organización y educación del pueblo por gentes con ideas "Utópicas". El proceso de "crear el nuevo mundo dentro del cascarón del viejo" (usando otra expresión de la IWW) construyendo instituciones y relaciones alternativas, es sólo un componente de lo que debe ser una larga tradición de compromiso y militancia revolucionarios.

Malatesta lo puso en claro "fomentar toda clase de organizaciones populares es la consecuencia lógica de nuestras ideas básicas, y por lo tanto debería ser una parte integral de nuestro programa ... los anarquistas no quieren emancipar al pueblo; quieren que el pueblo se emancipe a sí mismo ..., queremos que la nueva forma de vida surja del pueblo y corresponda a su estado de desarrollo y que avance al paso que ellos avanzan" [Vida E Ideas, p.90]

 
 ¿Es posible ser anarquista sin oponerse a la jerarquía?
No. Hemos visto que los anarquistas aborrecen el autoritarismo. Si uno es anti-autoritario, uno debe oponerse a todas las instituciones jerárquicas, ya que ellas encarnan el principio de autoridad. El argumento (si que que se necesita) es como sigue:

La jerarquía es un organización piramidal compuesta de una serie de grados, rangos u oficios de creciente poder, prestigio y (normalmente) remuneración. Los eruditos que han investigado la forma jerárquica han hallado que las dos ideas principales que ella encarna son la dominación y la explotación. Por ejemplo, en su artículo "?Qué es lo que hacen los jefes?" (Review of Radical Political Economics, 6, 7), un estudio de la factoría moderna, Steven Marglin halló que la función principal de la jerarquía corporativa no es una mayor eficiencia en la productividad (como dicen los capitalistas), sino un mayor control sobre los trabajadores, siendo el propósito de tal control una explotación más efectiva.

En una jerarquía el control se mantiene a través de la coerción, es decir, la amenaza de sanciones negativas de cualquier clase: física, económica, psicológica, social etc. Tal control, incluida la represión de la protesta y la rebelión, necesita de la centralización: un conjunto de relaciones de poder en el cual el control máximo es ejercido por unos pocos en la cumbre (en particular la cabeza de la organización), mientras que aquellos en los rangos medios tienen mucho menos control y la mayoría de abajo no tienen ninguno.

Puesto que la dominación, la coerción y la centralización son rasgos esenciales del autoritarismo, y dado que esos rasgos forman parte de las jerarquías, toda institución jerárquica es autoritaria. Más aún, para los anarquistas, cualquier organización marcada por la jerarquía, el centralismo y el autoritarismo es cuasi-estatal, o "estadista". Y como los anarquistas se oponen al estado y a las relaciones autoritarias, aquel que no busque el desmantelar todas las formas de jerarquía no puede ser llamado anarquista.

Sentimos tener que sobre-elaborar este punto, pero algunos apologistas del capitalismo, queriendo aparentemente apropiarse del nombre "anarquista" por razón de su asociación con la libertad, han recientemente reivindicado que se puede ser capitalista y anarquista a la vez (como en anarco-capitalismo). Debería ahora estar claro que ya que el capitalismo se basa en la jerarquía (sin mencionar el estatismo y la explotación), "anarco"-capitalismo es una contradicción. (Más sobre éste asunto en la Sección F).

 
 ¿Qué clase de sociedad quieren los anarquistas?
Los anarquistas desean una sociedad descentralizada, basada en la libre asociación. Consideramos esta forma de sociedad la mejor para llevar al máximo los valores que hemos delineado anteriormente -- la libertad, la igualdad, la solidaridad. Sólo por medio de una descentralización racional del poder, estructuralmente y territorialmente, puede fomentarse la libertad individual. La delegación de poderes en manos de una minoría es una negación de la libertad y la dignidad individual. Antes que quitar la gestión de sus propios asuntos de las manos del pueblo, los anarquistas favorecen organizaciones que minimizan la autoridad, manteniendo el poder en la base, en manos de aquellos afectados por las decisiones alcanzadas.

La libre asociación es la piedra angular de la sociedad anarquista. Los individuos deben de ser libres para unirse según ellos crean conveniente, ya que esta es la base de la libertad y la dignidad humana. Sin embargo, tales convenios libres deben de basarse en la descentralización del poder; de otro modo ello será una farsa (como en el capitalismo), ya que sólo la igualdad otorga el contexto social necesario para el desarrollo y crecimiento de la libertad. Por lo tanto los anarquistas apoyan los colectivos directamente democráticos, basados en "una persona un voto" (ver la Sección A.2.11 ?Por qué los anarquistas apoyan la democracia directa? que analiza la racionalidad de la democracia directa como el complemento político del acuerdo libre).

En otras palabras, los colectivos serían regidos por asambleas en masa de todos sus miembros, con los asuntos puramente administrativos gestionados por comités elegidos para el caso. Estos comités comunales estarían formados por delegados temporales revocables que ejecutarían sus labores bajo la vigilancia de la asamblea que los eligió. Si los delegados actúan en contra de su mandato o tratan de extender su influencia o labor mas allá de lo decidido por la asamblea (i.e. si empiezan a tomar decisiones políticas), podrán ser instantáneamente revocados y sus decisiones abolidas. De este modo, la organización permanece en manos de la unión de individuos que la formó.

Estos colectivos igualitarios, formados por acuerdos libres, a su vez se asocian libremente en confederaciones. Tal confederación libre iría de abajo arriba, las decisiones fluyendo desde las asambleas elementales hacia arriba. Las confederaciones serian gestionadas de manera similar a los colectivos. Regularmente habrían conferencias locales regionales, "nacionales" e internacionales en las que todos los asuntos importantes y los problemas que afectan a los colectivos serían discutidos. Además, los principios fundamentales y las ideas de la sociedad serían debatidas y las decisiones políticas serían hechas, puestas en vigor, revisadas y coordinadas.

Se formarían comités de acción, si se necesitasen, para coordinar y administrar las decisiones de las asambleas y sus congresos, bajo estricto control desde abajo según hemos discutido antes.

Más importante aún, las asambleas comunales básicas pueden anular cualquier decisión alcanzada por las confederaciones y salirse de una confederación. Además, pueden convocar conferencias confederales para discutir nuevos asuntos y para informar a los comités de acción acerca de nuevos deseos y para instruirlos sobre que hacer con respecto a nuevos requerimientos e ideas.

Organizados de esta manera, la jerarquía es abolida, ya que el pueblo en la base de la organización está en control, no sus delegados. Solamente esta forma de organización puede reemplazar al gobierno (la iniciativa y el potenciamiento de unos pocos) con la anarquía (la iniciativa y el potenciamiento de todos). Esta forma de organización existiría en todas las actividades que requieren trabajo de grupo y la coordinación de mucha gente. Sería, como dijo Bakunin, el medio "para integrar individuos dentro de estructuras que ellos podrían comprender y controlar". Las iniciativas individuales serían gestionadas por el propio individuo.
 
 
 ¿Qué significará y qué se obtendrá con la abolición de la jerarquía?
La creación de una nueva sociedad basada en las organizaciones libertarias tendrá un incalculable efecto en la vida diaria. El potenciamiento de millones de personas transformará la sociedad en maneras que hoy día sólo podemos imaginar. Sin embargo, hay muchos que consideran estas formas de organización imprácticas y condenadas al fracaso.

Contra los que dicen que tales organizaciones no autoritarias, confederales solamente causarán confusión y desunión, los anarquistas mantienen que la forma de organización estadista, centralizada y jerárquica produce indiferencia en vez de compromiso, dureza de corazón en lugar de solidaridad, uniformidad en vez de unidad, y elites privilegiadas en lugar de igualdad. Más importante, tales organizaciones destruyen la iniciativa individual y aplastan la acción independiente y el pensamiento crítico. (Para más sobre la jerarquía, ver la Sección B.1 "Por qué los anarquistas están en contra de la autoridad y la jerarquía" y secciones afines).

Que la organización libertaria es capaz de funcionar y se basa en (y fomenta) la libertad se demostró en el movimiento anarquista español. Fenner Brockway, secretario del Independent Labour Party británico, visitando Barcelona durante la revolución de 1936, notó que "la gran solidaridad que existía entre los anarquistas se debía que cada individuo dependía de sus propias fuerzas y no del liderazgo ... Las organizaciones deben, para tener éxito, ser combinadas con gente de pensamiento libre; no una masa, sino individuos libres" [citado por Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo, p. 58]

Como ya se ha indicado abundantemente, las estructuras centralizadas limitan la libertad. Como Proudhon notó: "el sistema centralista es muy bueno con respecto al tamaño, la simplicidad y la construcción: le falta sólo una cosa -- el individuo deja de pertenecerse a sí mismo en tal sistema, no puede apreciar su propio valor, su vida, y nadie se da cuenta de él" [citado en Paths in Utopia, Martin Buber, p.33].

Los efectos de la jerarquía pueden verse por todo alrededor. No funciona. La jerarquía y la autoridad existen por todas partes, en el trabajo, en la casa, en la calle. Como dice Bob Black, "Si pasas la mayor parte de tu vida recibiendo órdenes o besando culos, si te acostumbras a la jerarquía, te convertirás en pasivo-agresivo, sado-masoquista, servil y estúpido, y llevarás ese peso a todos los aspectos del resto de tu vida." [The Libertarian as Conservative].

Esto significa que el fin de la jerarquía traerá consigo una transformación masiva en la vida cotidiana. Implicará la creación de organizaciones centradas en el individuo dentro de las cuales todos podrán ejercitar sus habilidades al máximo.

Solamente la autodeterminación y el acuerdo libre en cada nivel de la sociedad podrá desarrollar la responsabilidad, la iniciativa, la inteligencia y la solidaridad de los individuos y la sociedad completa. Únicamente una organización anarquista permite acceder a y utilizar el vasto talento que existe dentro de la humanidad, enriqueciendo a la sociedad a través del mismo proceso que enriquece y desarrolla al individuo. Solamente involucrando a todos en el proceso de idear, planear, coordinar e implementar las decisiones que los afectan podrá florecer la libertad y podrá desarrollarse y ser protegida la individualidad. La anarquía desatará la creatividad y el talento de las masas populares esclavizadas por la jerarquía.

La anarquía beneficiará incluso a aquellos que dicen beneficiarse por el capitalismo y sus relaciones autoritarias. Los anarquistas "mantienen que ambos, los que mandan y los que son mandados son estropeados por la autoridad; ambos, explotadores y explotados son estropeados por la explotación" [Piotr Kropotkin, Act for Yourself, p. 38] Es así porque "en cualquier relación jerárquica el que domina al igual que el que es dominado paga un precio. El precio pagado por 'la gloria de mandar' es verdaderamente pesado. Cada tirano se resiente de sus obligaciones. El está condenado a arrastrar el peso muerto del durmiente potencial creativo de sus subordinados por el camino de su excursión jerárquica" [The Right to be Greedy, For Ourselves].

 
¿Por qué están los anarquistas a favor de la democracia directa?
Para los anarquistas, el voto democrático directo sobre decisiones políticas dentro de las asociaciones libres es el contrapunto político del acuerdo libre. La razón es que "muchas formas de dominación pueden ser emprendidas de 'una manera ...libre, no-coercitiva .. y es ingenuo .. pensar que la mera oposición al control político en sí nos llevará al final de la opresión" [John P. Clark, Max Stirner's Egoism, p.93].

Una vez que una persona se asocia a una comunidad o a un puesto de trabajo, él o ella se convierte en un/a "ciudadano/a" (a falta de mejor palabra) de esa asociación. La asociación se organiza alrededor de una asamblea de todos sus miembros ( en el caso de grandes centros de trabajo y de pueblos, esta puede ser un sub-grupo funcional tal como una oficina específica o un barrio). En esta asamblea, en acuerdo con otras, se define el contenido de sus obligaciones políticas. Actuando dentro de la asociación, la gente debe ejercer juicios críticos y elegir, es decir, gestionar sus actividades. Lo cual quiere decir que la obligación política no se le debe a una entidad aparte por encima del grupo o sociedad, tal como el estado o la empresa, sino a los "con-ciudadanos".

Aunque el pueblo en asamblea legisla colectivamente las reglas que gobiernan su asociación, y están sujetos a ellas como individuos, también son superiores a ellas en el sentido de que esas reglas siempre pueden ser modificadas o abrogadas. Colectivamente, los "ciudadanos" asociados constituyen la autoridad política, pero como esta autoridad está basada en relaciones horizontales entre ellos mismos más bien que en relaciones verticales entre ellos y la elite, la "autoridad" es no-jerárquica ("racional" o "natural", ver Sección B.1 "Por qué los anarquistas están en contra de la autoridad y la jerarquía").

Claro que podría alegarse que si estás en minoría, eres gobernado por otros. Ahora bien, el concepto de democracia directa tal como la hemos descrito no está necesariamente ligado al concepto de gobierno de la mayoría. Si algunos se encuentran en minoría en una votación particular, esa persona tiene entonces que elegir si consiente o se niega a reconocer la decisión como obligatoria. Negarle a la minoría la oportunidad de ejercer su juicio y su elección es infringir en su autonomía e imponerle una obligación que no ha aceptado libremente. La imposición a la fuerza de la voluntad mayoritaria va en contra del ideal de la obligación auto-asumida, y por eso va en contra de la democracia directa y la libre asociación. Por lo tanto, lejos de ser una negación de la libertad, la democracia directa dentro del contexto de la libre asociación y la obligación auto-asumida es la única manera de alimentar la libertad. No hace falta decir que, una minoría, si permanece dentro de la asociación, puede apelar su caso y tratar de convencer a la mayoría de su error.

Los lazos entre las asociaciones siguen el mismo modelo que las asociaciones. En lugar de individuos unidos en una asociación, tenemos asociaciones unidas en confederaciones. Los enlaces entre asociaciones dentro de una confederación son de la misma naturaleza horizontal y voluntaria que en las asociaciones, con los mismos derechos de "voz y salida" de sus miembros. El funcionamiento de tal confederación se perfila en la Sección A.2.9 (?Qué tipo de sociedad desean los anarquistas?) y se discute en mayor detalle en la Sección I (Cómo desearía un anarquista que fuese la sociedad?).
 
 
 ¿El consenso es una alternativa a la democracia directa?
El consenso, aunque constituya la "mejor" opción al tomar decisiones, ya que todos están de acuerdo, también tiene sus problemas. Como apunta Murray Bookchin al describir sus experiencias del consenso, éste puede tener consecuencias autoritarias, ya que "para... crear pleno consenso en una decisión los disidentes minoritarios son a menudo sutilmente presionados o forzados psicológicamente a rehusar su voto en un asunto problemático, ya que su disidencia constituiría el veto por una persona. Esta práctica, llamada 'quedarse a un lado en el proceso de consenso americano, muy a menudo acarrea la intimidación de los disidentes, hasta el punto de que se substraen por completo al proceso de tomar decisiones, antes que hacer una honrosa y continuada expresión de su desacuerdo con el voto, incluso como minoría, de acuerdo con sus puntos de vista. Habiéndose retirado, sacrifican su entidad política, para que pueda tomarse tal decisión... El consenso se obtuvo finalmente sólo después de que los miembros disidentes se hubiesen anulado como participantes en el proceso.

"A nivel más teórico, el consenso silenció el aspecto más vital del diálogo, la disensión. La disensión en curso, el diálogo apasionado que aún persiste incluso después que la minoría accede temporalmente a la decisión mayoritaria, ...[puede ser] reemplazado ... por aburridos monólogos, y el apolémico y soporífero tono del consenso. En la toma de decisiones mayoritarias, la minoría derrotada puede recusar a anular una decisión en la que habían sido derrotados; son libres de articular persistente y abiertamente desacuerdos razonables y potencialmente persuasivos. El consenso, por su parte, no honra ninguna minoría, las enmudece a favor del "uno" metafísico del "grupo consensual" ["What Is Communality: The Democratic Dimension of Anarchism].

Bookchin no "niega que el consenso pueda ser una forma apropiada de toma de decisiones en pequeños grupos de personas que están muy familiarizados unos con otros". Aún así nota que en la práctica, su experiencia le ha enseñado que "cuando grupos más grandes tratan de llegar a decisiones a través del consenso, generalmente son forzados a llegar al más bajo denominador común intelectual al tomar decisiones: la menos polémica o incluso la más mediocre de las decisiones que una asamblea de cierto tamaño puede alcanzar es la aceptada, precisamente porque cada uno tiene que estar de acuerdo con ella de lo contrario tiene que abstenerse de votar en el asunto"

Por consiguiente, debido a su naturaleza potencialmente autoritaria, los anarquistas por lo general niegan que el consenso es el aspecto político de la libre asociación. Aunque sea ventajoso tratar de llegar a un consenso, por lo general no es práctico hacerlo, especialmente en grupos grandes, sin mirar a sus otros efectos negativos. A menudo rebaja una sociedad o asociación libre con su tendencia a soliviantar la individualidad en nombre de la comunidad y la disensión en nombre de la solidaridad. Ni la verdadera comunidad ni la solidaridad son avanzadas cuando el desarrollo del individuo y su auto-expresión son abortados por la censura y la presión pública. Puesto que los individuos son únicos, tendrán puntos de vista únicos cuya expresión debería ser alentada ya que así evoluciona la sociedad y es enriquecida por las acciones y las ideas del individuo.

Nerio Ramirez
http://perso.wanadoo.es/blanroj/anarquia.html

Preguntas de Uso Frecuente sobre Anarquía.

 ¿Qué mantiene el anarquismo?
Estos versos de Percy Bysshe Shelley nos dan una idea de lo que el anarquismo mantiene en la práctica y los ideales que lo impulsan:

    El hombre

      De alma, virtuosa no manda, ni obedece:
      El poder, cual peste asoladora,
      Contamina cuanto toca, y la obediencia
      Maldición de todo ingenio, virtud, libertad, verdad,
      Hace esclavos de los hombres, y, del armazón humano
      Un autómata mecanizado.

Como sugieren los versos de Shelley, los anarquistas dan gran prioridad a la libertad, deseándola para sí y para los demás. También consideran la individualidad -- aquello que hace a uno una persona única -- como un aspecto muy importante de la humanidad. Reconocen, sin embargo, que la individualidad no existe en un vacío sino que es un fenómeno social. Fuera de la sociedad, la individualidad es imposible, puesto que uno necesita a los demás para desarrollarse, expandirse y crecer.

Además, hay un efecto recíproco entre el desarrollo individual y el social: los individuos crecen dentro de y son formados por una sociedad particular, al mismo tiempo que ayudan a moldear y a cambiar aspectos de esa sociedad (así como a sí mismos y a otros individuos) con sus acciones y pensamientos. Una sociedad que no está basada en individuos libres, en sus esperanzas, sus sueños e ideas resultaría hueca y muerta. Así pues, "la formación de un ser humano ... es un proceso colectivo, un proceso en el que la comunidad y el individuo, ambos, participan" [Murray Bookchin, La Crisis Moderna, p. 79]. Consecuentemente, cualquier teoría política que se basa puramente en lo social o en lo individual es falsa.

Para desarrollar la individualidad en su grado máximo, los anarquistas

consideran esencial el crear una sociedad basada en tres principios: libertad, igualdad y solidaridad, que son interdependientes.

La libertad es esencial para el completo florecer de la inteligencia, la creatividad y la dignidad humana. El estar bajo la dominación de otro es el ser privado de la oportunidad de pensar y actuar por uno mismo, que es la única manera de crecer y desarrollar la propia individualidad. La dominación también sofoca la innovación y la responsabilidad personales, llevando a la conformidad y a la mediocridad. Así pues la sociedad que lleva al máximo el crecimiento del individuo necesariamente estará basada en la asociación voluntaria, no en la coerción y la autoridad. Citando a Proudhon, "todos asociados y todos libres". O como señala Luigi Galleani, el anarquismo es "la autonomía del individuo dentro de la libre asociación" [?EL FIN DEL ANARQUISMO?, p. 35] (Ver la Sección A.2.2 ?Por qué los anarquistas dan importancia a la libertad?).

Si la libertad es esencial para el completo desarrollo de la individualidad, la igualdad es esencial para que exista la libertad verdadera. No puede haber libertad real en una sociedad jerárquica de clases estratificadas, minada por grandes desigualdades de poder, riqueza y privilegio. Puesto que en tal sociedad solo unos pocos -- aquellos en lo alto de la jerarquía -- son relativamente libres, mientras el resto son medio esclavos. De ahí que sin igualdad, la libertad se convierte en una burla -- en el mejor de los casos "libertad para elegir al amo (jefe)", como bajo el capitalismo. Además, incluso las elites bajo estas condiciones no son realmente libres, puesto que tienen que vivir en una sociedad retrasada afeada y esterilizada por la tiranía y la enajenación de la mayoría. Y puesto que la individualidad se desarrolla en toda su potencia solamente con el más amplio contacto con otros individuos libres, los miembros de la éste están restringidos en sus posibilidades de desarrollo por la escasez de individuos libres con quién relacionarse. (Ver también la sección A.2.5 ?Por qué los anarquistas están a favor de la igualdad?).

Finalmente la solidaridad significa ayuda mutua: el trabajar voluntaria y cooperativamente con otros que comparten los mismos fines e intereses. Pero sin libertad ni igualdad, la sociedad se convierte en una pirámide de clases en competencia basada en la dominación de los de abajo por los de más arriba. En tal sociedad, según sabemos a través de la nuestra, el lema es "dominar o ser dominado", "cada cual a lo suyo". Así, el "individualismo robusto" se promociona a expensas del sentimiento comunitario, donde los de abajo se resienten de los de arriba y los de arriba temen a los de abajo. Bajo estas condiciones, no puede haber solidaridad social, sino una forma parcial de solidaridad dentro de clases cuyos intereses son contrarios, lo cual debilita la totalidad de la sociedad. (Ver asimismo ?Por qué la solidaridad es importante para los anarquistas?).

Debe mencionarse que solidaridad no significa altruismo. Errico Malatesta lo puso en claro:

    * "todos somos egoístas, todos buscamos la satisfacción propia. Pero el anarquista encuentra su mayor satisfacción en la lucha por el bien de todos, por el logro de una sociedad en la que el (sic) pueda ser un hermano entre hermanos, entre gente sana, inteligente, educada y alegre. Pero el que se adapta, el que esta satisfecho de vivir entre esclavos y obtiene ganancias de la labor de esclavos, no es, ni puede ser, anarquista [VIDA E IDEAS, p.23].

Para los anarquistas, la verdadera riqueza son los seres humanos y el planeta en el que vivimos.

Ademas, el honrar la individualidad no quiere decir que los anarquistas sean idealistas, creyendo que las personas o las ideas se desarrollan fuera de la sociedad. La individualidad y las ideas crecen y se desarrollan dentro de la sociedad, como respuesta a los intercambios y experiencias materiales e intelectuales, que la gente analiza e interpreta de una forma activa. El anarquismo es por consiguiente, una teoría materialista, que reconoce que las ideas se desarrollan y crecen a partir del intercambio social y la actividad mental del individuo (ver Dios Y El Estado de Mikhail Bakunin para una discusión clásica del materialismo opuesto al idealismo).

Esto significa que una sociedad anarquista será la creación de seres humanos, no de alguna deidad u otro principio transcendental, ya que:

    * "nada se arregla por sí solo jamas, y menos las relaciones humanas. Son los hombres (sic) los que hacen los acuerdos, y lo hacen según sus actitudes y entendimiento de las cosas" [Alexander Berkman El Abc Del Anarquismo, p. 42].

Por consiguiente, el anarquismo se basa en el poder de las ideas y la habilidad de la gente para actuar y transformar sus vidas según lo que consideran correcto. En otras palabras, en la libertad.


 ¿Cuál es la esencia del anarquismo?
Según se ha visto, "an-archia" implica "sin autoridad (jerárquica)". Los anarquistas no están en contra de las "autoridades" en el sentido de expertos que son particularmente eruditos, diestros o sabios, aunque sí creen que tales autoridades no deberían tener poder coercitivo sobre otros para obligarles a seguir sus recomendaciones (ver la sección B.1 para ampliar esta distinción). En resumen, el anarquismo es anti-autoritario.

Los anarquistas son anti-autoritarios porque creen que ningún ser humano debe dominar a otro. El dominio es intrínsecamente degradante y rebajador, puesto que somete la voluntad y el juicio del dominado a la voluntad y al juicio del dominador, destruyendo así la dignidad y el amor propio que solo vienen de la autonomía personal. Más aún, la dominación hace posible y generalmente lleva a la explotación, que es la raíz de la desigualdad, la pobreza y la crisis social.

Al mismo tiempo que anti-autoritarios, los anarquistas reconocen que los seres humanos tienen una naturaleza social e influencia mutua. No podemos escapar de la "autoridad" de esta influencia mutua, puesto que, como nos recuerda Bakunin:

    * "La abolición de esta influencia mutua seria la muerte. Y cuando abogamos por la libertad de las masas, no estamos de ninguna manera sugiriendo la abolición de ninguna de las influencias naturales que los individuos o grupos de individuos ejercen
    * sobre ellas. Lo que queremos es la abolición de las influencias artificiales, privilegiadas, legales, oficiales" -- en otras palabras esas que nacen de la autoridad jerárquica [citado por Malatesta, en Anarquía]

 
 ¿Por qué los anarquistas recalcan la libertad?
Un anarquista puede ser considerado, según Bakunin, como "un apasionado amante de la libertad, considerándola como la única condición bajo la cual la inteligencia, la dignidad y la felicidad humana pueden desarrollarse y crecer ..." [La Comuna De París Y La Idea Del Estado]. Dado que los seres humanos son criaturas pensantes, negarles la libertad es negarles la oportunidad de pensar por su cuenta, lo cual es negarles la misma existencia como humanos. Para los anarquistas, la libertad es el resultado de nuestra humanidad, porque:

    * "el mismo hecho ... de que una persona tenga conciencia de sí misma, de ser diferente a los demás, crea el deseo de actuar libremente. El ansia de libertad y auto-expresión es un rasgo dominante muy fundamental" [Emma Goldman. Habla Emma La Roja, p. 393].

Por esta razón, el anarquismo "propone rescatar el amor propio y la independencia del individuo de todo freno e invasión de la autoridad. Solo en libertad puede el hombre (sic) crecer en toda su estatura. Solo en libertad aprenderá a pensar y a moverse, y a dar lo mejor de sí mismo. Solo en libertad realizará la verdadera fuerza de los lazos sociales que unen a los hombres, y que son la verdadera base de una vida social normal" [Ibid., p. 59].

Como ya hemos señalado, la libertad es la pre-condición para el máximo desarrollo del potencial individual, lo cual es también un producto social que puede ser alcanzado solo en y a través de la comunidad. Una comunidad libre, saludable producirá individuos libres, que a su vez moldearan a la comunidad y enriquecerán las relaciones sociales entre los seres que la componen. Las libertades, al ser producidas socialmente, "no existen porque hayan sido establecidas legalmente en un papel, sino solamente cuando se hayan convertido en un hábito congénito de un pueblo, y cuando cualquier atentado a impedirlas choque con la resistencia violenta de la población ... Uno gana el respeto de los demás cuando uno sabe defender su dignidad de ser humano. Esto es verdad no solamente en la vida privada; ha sido asimismo siempre igual en la vida política " [Rudolf Rocker, Anarco-sindicalismo]

En breve, la libertad se desarrolla solamente en el seno de la sociedad, no en oposición a ella. Murray Bookchin dice: "Toda libertad, independencia, y autonomía que el pueblo ha disfrutado en un período histórico dado es el producto de viejas tradiciones sociales y ... desarrollo colectivo -- lo cual no niega que los individuos jueguen un papel importante en ese desarrollo, realmente están obligados en última instancia a hacerlo si quieren ser  libres" [Anarquismo Social O Anarquismo De Estilo]

Pero la libertad requiere un ámbito social adecuado para crecer y desarrollarse. Tal ámbito tiene que ser descentralizado y basado en la gestión directa de la obra por aquellos que la realizan. La centralización quiere decir autoridad coercitiva, mientras que la auto-gestión es la esencia de la libertad.

El capitalismo, por otra parte, se basa en la autoridad centralizada, cuyo propósito es mantener la gestión del trabajo fuera del alcance de los que trabajan. Es decir, "que la verdadera, plena y final liberación de los trabajadores solo es posible bajo una condición: la apropiación del capital, es decir, de las materias primas y las herramientas de trabajo, incluyendo la tierra, por el cuerpo colectivo de los trabajadores" [Mikhail Bakunin, en Dolgoff, ed., Bakunin Sobre Anarquismo, p.255].

De ahí que, como sostiene Noam Chomsky, un "anarquista consecuente debe oponerse a la propiedad privada de los medios de producción y a la esclavitud asalariada que es uno de los componentes del sistema, como incompatibles con el principio de que el trabajo debe ser emprendido libremente y bajo el control de los productores" [Notas Sobre El Anarquismo].

Así pues, para los anarquistas la libertad quiere decir una sociedad no autoritaria en la cual individuos y grupos practican la auto-gestión, i.e. se gobiernan ellos mismos. Las consecuencias de esto son importantes. Primero, ello implica que una sociedad anarquista no será coercitiva, es decir, una sociedad donde la violencia o la amenaza de la violencia no será usada para "convencer" al individuo a hacer nada. Segundo, que los anarquistas apoyan firmemente la soberanía individual, y que, a razón de este apoyo, también se oponen a las instituciones basadas en la autoridad coercitiva, es decir, la jerarquía. Y finalmente, ello implica que la oposición anarquista al "gobierno" quiere decir solamente que se oponen a las organizaciones centralizadas, jerárquicas, burocráticas, o sea, el gobierno. No están opuestos al auto-gobierno a través de confederaciones de organizaciones decentralizadas, de base, en tanto que estas se basan en la democracia directa no en la delegación del poder a "representantes". La autoridad es lo opuesto a la libertad, y de ahí que cualquier forma de organización basada en la delegación del poder es una amenaza a la libertad y a la dignidad del pueblo sometido a ese poder.

Los anarquistas consideran la libertad como el único entorno social dentro del cual la dignidad humana y la diversidad pueden florecer. Bajo el capitalismo y el estatismo, por el contrario, no hay libertad para la mayoría, ya que la propiedad privada y la jerarquía aseguran que la inclinación y el juicio de la mayoría de los individuos estarán subordinados a la voluntad del patrón, restringiendo gravemente su libertad e imposibilitando "el completo desarrollo de los poderes materiales, intelectuales y morales latentes en cada persona" [Bakunin, Op. Cit.] (Vease la Sección B para una discusión mas a fondo sobre la naturaleza jerárquica y autoritaria del capitalismo y el estatismo.)


 ¿Los anarquistas están de acuerdo con la organización?
Si. Sin la asociación, una vida verdaderamente humana es imposible. La libertad no puede existir sin sociedad ni organización. Como indica George Barret en Objeciones Al Anarquismo :

    * "para llegar al sentido pleno de la vida debemos cooperar, y para cooperar tenemos que llegar a acuerdos con nuestros semejantes. Suponer que tales acuerdos significan limitaciones a la libertad es en verdad un absurdo; al contrario, son el ejercicio de nuestra libertad.

      "Si vamos a inventar un dogma sosteniendo que el llegar a acuerdos es dañar la libertad, entonces la libertad se vuelve tiranía inmediatamente, puesto que prohibe a los hombres los más ordinarios placeres cotidianos. Por ejemplo, yo no puedo ir a pasear con un amigo puesto que va contra el principio de la Libertad si acordamos estar en cierto sitio a cierta hora para reunirnos. No puedo ni siquiera extender mi influencia más allá de mi mismo, porque para hacerlo tengo que cooperar con alguien más, y la cooperación lleva consigo el acuerdo, y eso va contra la libertad. Se verá de inmediato que este argumento es absurdo. Yo no limito mi libertad, simplemente la practico, cuando me pongo de acuerdo con mi amigo para ir de paseo"

En cuanto a la organización, los anarquistas piensan que "lejos de crear autoridad, es la única cura para ella y el único medio por el cual cada uno de nosotros se acostumbrará a tomar parte activa y consciente en el trabajo colectivo, y cesará de ser un instrumento pasivo en manos de los dirigentes" [Errico Malatesta, Vida E Ideas].

El hecho de que los anarquistas están a favor de la organización puede parecer extraño al principio, pero ello se debe a que vivimos en una sociedad en la cual virtualmente todas las formas de organización son autoritarias, haciéndolas aparecer como las únicas formas posibles. Lo que casi nunca se reconoce es que este modo de organización ha sido condicionado históricamente, surgiendo de una clase de sociedad particular -- una cuyos motivos principales son la dominación y la explotación. Según los arqueólogos y los antropólogos, este tipo de sociedad sólo lleva en existencia unos 5.000 años, habiendo aparecido con los primeros estados primitivos basados en la conquista y la esclavitud, en los que el trabajo de los esclavos creo un excedente que mantuvo a la clase dominante.

Anteriormente, por cientos de miles de años, las sociedades humanas y proto-humanas eran lo que Murray Boochkin llama "orgánicas", es decir, basadas en formas cooperativas de actividad económica involucrando el apoyo mutuo, el libre acceso a los recursos de producción y el compartimiento de los frutos de la labor comunal de acuerdo con las necesidades de cada uno. Aunque tales sociedades probablemente tenían rangos basados en la edad, no había jerarquías en el sentido de relaciones de dominio-subordinación institucionalizadas, impuestas por sanciones coercitivas resultantes en la estratificación de clases y suponiendo la explotación económica de una clase por otra [ver Murray Bookchin, La Ecología De La Libertad].

Hay que notar, sin embargo, que los anarquistas no abogan por un retorno a la "edad de piedra". Simplemente notamos que puesto que el modo de organización jerárquico-autoritario es un desarrollo relativamente reciente en el curso de la evolución social humana, no hay razón para suponer que de alguna forma está "destinado" a ser permanente. No creemos que los seres humanos estén genéticamente "programados" para una conducta autoritaria, competitiva y agresiva, al no haber pruebas convincentes que apoyen esta premisa. Al contrario, tal conducta esta condicionada socialmente, o aprendida, y como tal, puede ser desaprendida [ver Ashley Montagu, La Naturaleza De La Agresión Humana]. No somos ni fatalistas ni deterministas genéticos, sino que creemos en el libre albedrío, que significa que la gente puede cambiar la manera de hacer las cosas, incluyendo la forma en que organizan la sociedad.

No cabe duda que la sociedad necesita ser organizada mejor, puesto que en el presente la mayor parte de la riqueza -- que es producida por la mayoría -- y el poder están distribuidos entre una pequeña minoría elitista en la cumbre de la pirámide social, causando privaciones y sufrimientos a los demás, particularmente a los que están en lo más bajo. De esta manera, ya que esta elite controla los medios de coerción a través de su control del estado (ver Sección B.2.4), puede así someter a la mayoría e ignorar sus sufrimientos -- un fenómeno que ocurre a menor escala en todas las jerarquías. No es de extrañar, pues, que la gente en las estructuras autoritarias y centralizadas lleguen a odiar a esas elites como una negación de su libertad. Alexander Berkman dice:

    * "la sociedad capitalista está tan mal organizada que todos sus miembros sufren: de la misma manera que cuando tienes un dolor en alguna parte, todo tu cuerpo duele y te enfermas..., ningún miembro de una organización o unión puede ser impunemente discriminado, suprimido o ignorado. Hacerlo así sería como ignorar un dolor de muelas: te sentirías enfermo del todo" [Alexander Berkman. Abc Del Comunismo Anárquico, p. 53].

Así, esto es precisamente lo que ocurre en la sociedad capitalista, con el resultado de que está realmente "enferma del todo".

Por estas razones, los anarquistas rechazan las formas autoritarias de organización y en su lugar apoyan asociaciones basadas en los acuerdos voluntarios. El acuerdo voluntario es importante porque, según Berkman, "sólo cuando cada uno es una unidad libre e independiente, cooperando con los demás de buena gana debido a sus intereses mutuos, podrá el mundo funcionar con éxito y llegar a ser poderoso" [Op. Cit., p. 53]. En la esfera "política" esto quiere decir democracia directa y confederación, que son la expresión y el medio ambiente de la libertad. La democracia directa (o participatoria) es esencial puesto que la libertad y la igualdad implican la necesidad de foros donde la gente pueda discutir y debatir entre iguales y que permitan el libre ejercicio de lo que Murray Bookchin llama "el papel creativo de la disensión".

Las ideas anarquistas sobre la organización libertaria y la necesidad de democracia directa y confederación serán discutidas a fondo en las secciones A.2.9 y A.2.10.
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 ¿Los anarquistas están a favor de la libertad "absoluta"?
No. Los anarquistas no creen que cada cual pueda hacer "lo que le de la gana", ya que ciertas acciones invariablemente traen consigo la negación de la libertad de otros.

Por ejemplo, los anarquistas no apoyan la "libertad" de violar, explotar, u obligar a los demás. Tampoco toleramos la autoridad. Al contrario, puesto que la autoridad es un atentado contra la libertad, la igualdad y la solidaridad, (sin mencionar la dignidad humana), los anarquistas reconocen la necesidad de resistirla y derrocarla.

El ejercicio de la autoridad no es libertad. Nadie tiene "derecho" a mandar a los demás. Como señala Malatesta, el anarquismo apoya "la libertad para todos... con el único límite de la igual libertad de los demás; que no significa ... que reconozcamos, ni deseemos respetar, la "libertad" para explotar, oprimir, mandar, lo cual es opresión y ciertamente no es libertad." [Errico Malatesta, Vida E Ideas, p. 53].

En la sociedad capitalista, la resistencia a todas las formas de autoridad jerárquica es la marca de la persona libre -- ya bien en lo privado (el patrón) o en lo publico (el Estado). Como dijo Henry David Thoreau en su ensayo Civil Disobedience (1847):

    * "La desobediencia es la verdadera base de la libertad. Los obedientes son por fuerza esclavos."

 

   ¿Por qué los anarquistas están a favor de la libertad?
Como decíamos en A.2, los anarquistas están dedicados a la igualdad social porque sólo en este contexto puede florecer la libertad individual. Sin embargo, se han escrito muchas tonterías acerca de la "igualdad", y mucho de lo que comúnmente se cree acerca de ella es realmente extraño. Antes de discutir lo que los anarquistas quieren decir por igualdad, debemos apuntar lo que no queremos decir.

Los anarquistas no creen en la "igualdad de dotación", que no solamente no existe, sino que sería muy indeseable si se pudiese lograr. Cada uno es único. Las diferencias humanas determinadas biológicamente no sólo existen, sino que son "motivo de regocijo, no de miedo ni pesar". ?Por que? Porque "la vida entre clones no valdría la pena, y la persona cabal sentirá sólo alegría al ver que otros tienen habilidades diferentes a las suyas" [Noam Chomsky Red and Black Revolution, No.2].

Que algunos sugieran seriamente que los anarquistas al decir "igualdad" quieran decir que todo el mundo debe ser idéntico es un triste reflejo del estado de la cultura intelectual de hoy y de la corrupción de palabras -- corrupción que se usa para desviar la atención lejos de un sistema injusto y autoritario y descarriar a la gente hacia discusiones de biología.

Tampoco están los anarquistas a favor de la llamada "igualdad de resultados". no tenemos deseos de vivir en una sociedad donde todo el mundo recibe los mismos bienes, vive en el mismo tipo de casa, lleva el mismo uniforme etc. Parte del motivo de la rebelión anarquista contra el capitalismo y el estatismo es la estandarización de tan gran parte de la vida (ver George Reitzer The McDonaldisation Of Society sobre porque el capitalismo conduce a la estandarización y al conformismo].

La "igualdad de resultados" sólo puede ser establecida y mantenida a la fuerza, lo cual NO sería igualdad en todo caso, puesto que algunos tendrían mas poder que otros!. "Igualdad de resultados" es particularmente detestada por los anarquistas, ya que reconocemos que cada individuo tiene diferentes necesidades, habilidades, deseos e intereses. Obligar a todos a consumir lo mismo seria una tiranía. Es obvio pues, que si una persona necesita tratamiento médico y otra no, las dos no recibirán "el mismo" cuidado médico. Lo mismo pasa con otras necesidades humanas.

Para los anarquistas, estos "conceptos" de "igualdad" no tienen sentido. La igualdad, en la teoría anarquista, no significa negar la diversidad o unicidad individuales. Como observara Bakunin:

    * "una vez que la igualdad haya triunfado y esté bien establecida, ?no habrá ya ninguna diferencia en talentos y en grados de aplicación de individuos diferentes? Habrán diferencias, no tantas como existen hoy, quizás, pero siempre habrán diferencias. De eso no cabe duda. Esto es una verdad proverbial que probablemente nunca dejara de ser verdad -- que ningún árbol jamás produce dos hojas exactamente idénticas. Cuanto más sobre los hombres, siendo los hombres criaturas mucho más complicadas que las hojas. Pero tal diversidad, lejos de constituir una aflicción es ... uno de las ventajas de la humanidad. Gracias a ella, la raza humana es un todo colectivo donde cada ser humano complementa al resto y necesita de ellos; pues esta variación infinita en los seres humanos es la verdadera causa y la base principal de su solidaridad -- un argumento muy importante a favor de la igualdad" [Integral Education].

Para los anarquistas, igualdad quiere decir igualdad social, o, usando un termino de Murray Bookchin, la "igualdad de desiguales". Con esto quiere decir que las relaciones sociales jerárquicas son abolidas a favor de aquellas que fomentan la participación y están basadas en el principio de "una persona, un voto". Por lo tanto, la igualdad social en el trabajo, por ejemplo, quiere decir que cada uno tiene la misma voz en las decisiones acerca de cómo se desarrolla y se altera el trabajo. Los anarquistas creen firmemente en la máxima "aquello que afecta a todos es decidido por todos".

Esto no quiere decir, por supuesto, que la pericia sea ignorada o que todo el mundo lo decida todo. En lo tocante a la pericia, diferentes personas tienen diferentes intereses, talentos, habilidades, así pues es obvio que quieran estudiar diferentes cosas y hacer diferentes clases de trabajo. También es obvio que cuando una persona está enferma consulta con un médico -- un experto -- que gestiona su propio trabajo sin tener que ser dirigido por un comité. Sentimos tener que sacar a relucir estas cuestiones, pero cada vez que los tópicos de la igualdad social y la autogestión de los trabajadores salen, hay gente que empieza a decir disparates. !Es de sentido común que un hospital gestionado de una manera socialmente igualitaria, no pondrá personal no-médico a votar sobre como los doctores deben de hacer una operación!.

De hecho, la igualdad social y la libertad individual son inseparables. Sin la autogestión colectiva de las decisiones que afectan a un grupo (igualdad) para complementar la autogestión individual de las decisiones que afectan al individuo (libertad), una sociedad libre es imposible. Sin ambas, algunos tendrán poder sobre otros, haciendo decisiones por ellos (i.e. gobernándolos), y de esa manera algunos serán más libres que otros.

Nerio Ramirez
http://perso.wanadoo.es/blanroj/anarquia.html